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jueves, 18 de agosto de 2011

Hipocresía y falsedad


Hoy quiero escribir de la hipocresía. Quiero decir lo que siento, lo que tengo dentro desde hace muchos años, quiero desahogarme y seguramente no es esta la mejor manera, porque debería hablar con las personas que muchas veces me han quitado el sueño.

Todo buen psicólogo dice que el afrontamiento es una arma que tarde o temprano se debe pasar para superar un miedo. Creo que puede ser así, pero no del todo igual a como lo dicen.

Me reúno con gente de mi edad normalmente y con gente más pequeña que yo, somos un grupo grande que tenemos muchas cosas en común, conocemos a buena gente, a gente sencilla que es sincera y honesta, gente que vale y realmente los queremos mantener, pero por otro lado conocemos a gente que no merece la pena.

Somos un grupo de 4, los que mejor nos llevamos, somos un grupito que no queremos más porque más valen pocos y buenos que muchos y malos.

Hace un par de días, relacionándonos con uno de estos grupos de mucha gente más joven que nosotros, un par de años no más, nos dijeron que éramos un grupo muy pequeño. Nosotros tenemos historia, tenemos una historia larga que todavía a día de hoy no tiene un punto y final.

Las 4 personas que estamos en nuestro grupo, que nos amamos como hermanos, que hacemos todos juntos que hemos ido al infierno mismo a por uno de ellos, hemos sufrido mucho a lo largo de nuestras vidas, somos un grupo que tenemos unas circunstancias que nos hacen ser de una manera u de otra.
No es coincidencia que siempre que hemos intentado pertenecer a un grupo grande, siempre nos han terminado jodiendo y ojalá supiéramos el porqué de las cosas pero no lo sabemos y nos tenemos que aguantar, con lo poco que tenemos, pero que conservamos porque es valioso.

Nos hablan de sinceridad, que eso es lo que importa según ellos, pero luego no se dan cuenta que en grupos tan grandes surgen peleas mayores, porque en todos los grupos grandes hay grupos pequeños y dios sabe que es cierto.
Por el amor de dios pensaba que no iban a terminar nunca, porque se ponen a parir entre ellos, porque son críos que no tienen ni la más mínima idea de lo que es la vida, porque son niños que todavía no han vivido nada más que borracheras y buenos momentos, porque tienen pocas cosas en común y porque se darán cuenta con el tiempo de que las personas que realmente importan son las que permanecen.

La conclusión que saco, es que cuando tienes personas a tu alrededor que merecen la pena, no la cagues, no la líes, porque el mundo ya está muy mal como para joderlo más.
También por otro lado, saco la conclusión de que tienes que saber jugar al juego de la falsedad, que tienes que saber ser como las demás personas aunque no dejarte invadir por ellas.

Odio los patios de colegio!

sábado, 12 de junio de 2010

Un reencuentro especial


Cruzó el pasillo con un mustio sentimiento, con la esperanza de que siguiera ahí, al otro lado. Pelo desaliñado, ojos tristes, rojos de haber llorado, mueca indiferente, mejillas sonrosadas e irritadas, pijama de flores con escote en el que caían graciosamente los mechones del pelo.

Un escalofrío intenso, parecido al que tienes cuando te desnudas en invierno, recorrió su cuerpo cuando llegó al final giró a la derecha y lo vio.
Pétreo, corpóreo, sencillo, con una aureola blanca que mostraba su inocencia, su fragilidad, su luz interior, pura, se encontraba sobre su cabeza.
Le tocó, con las yemas de los dedos de tal forma se paralizó todo su cuerpo, un rayo cayó como un haz de luz sobre su mano. Su piel era pálida pero le suponía un placer inmenso mirar y tocar su piel porque es pura, fija, irrompible, delicada. Por eso al tocarle sufrió un placer infinito y a la vez un dolor interminable.

Se inclinó y sucedió un momento mágico con el que había estado soñando y pensando desde que tenía uso de razón. Miró fijamente sus labios finos, rosados y con un brillo de lágrimas que había pasado por allí para terminar su recorrido en la boca, y un beso se cruzó en sus vidas. Un beso que jamás hubiera sucedido, un beso imposible de conseguir, un beso inalcanzable que anheló desde el primer día que fijó su vista en esos labios. Miles de escalofríos recorrieron sus cuerpos, se fusionaron, sintieron una constelación de estrellas suceder cuando cerraron los ojos. Se encontraron física y astralmente. Inolvidable, sincero, sexual y sensual.

Dos amantes, dos personas que se amaron muchísimo y de la forma que amas a una sola persona en tu vida. Habían pasado 10 años separados, una guerra, muchas cartas y muchas mentiras entre ellos, mucho daño, muchos lloros y cuando ves que algo está cerca y se cumple por fin es un milagro o una plegaria que Dios escuchó y al que le pareció hora perfecta para que se encontraran.

Las personas cuando ansían tanto una meta y la consiguen la ven de una forma más especial. Es como la persona que soñó siempre con tener una caja de música especial o un sello especial para su colección, en cuanto encuentran lo que tanto ansiaban lo agradecen el triple que una persona normal.

Un beso, un simple beso en los labios puede significar tantísimo y puede llevar tanto sentimiento implícito. Da un beso a la persona adecuada y sabrás de lo que hablo.

jueves, 10 de junio de 2010

Ismael



Conocí a Ismael y cuando llegué a casa de mi amiga le dije que le tenía que agradecer que me hubiera salvado la vida, bueno la vida no pero que me hubiera salvado de una experiencia algo más dura de lo normal, invitándolo a algo o comprándole algo y para eso debía darme su número de móvil. Con reticencias pero me lo dio.

Le conté a mi amiga todo lo que me había sucedido y después de preguntarme 500 veces si estaba bien y si quería que fuera con ella a urgencias reparó en Ismael y dijo que tuve suerte. Me dijo que Ismael era mi caballero de blanca armadura y salvador. Todo parecía tan irreal. Tenía un miedo encima y una frustración pero por otro lado no para de pensar en Ismael.
Al día siguiente lo llamé y le pregunté si podíamos ser amigos. Cuando hoy me acuerdo de esa conversación me da vergüenza de mi misma. Él me dijo que bueno y entonces le propuse de quedar esa tarde.

Quedamos y comenzamos a charlar, el vio que estaba bien lo cual era algo que le preocupaba y a mi lo único que me preocupaba era no trabar mi lengua en intentar hacerle entender que me gustaba. Mientras el no paraba de fumar yo comía pipas sentada en el banco del parque. Le miré, me miró y me dijo que podía haber pasado algo peor. Y le comtesté bastante clara y un poco temblando que me alegraba que hubiera pasado eso porque así le conocí.

Se echó a reír y después de darme un sermón de lo que está bien y mal sólo me quedé con la parte que decía que si hubiera tenido novio y me hubiera pasado eso que mi novio no se lo perdonaría el no llegar a tiempo. Le contesté muy airada que si tuviera novio no saldría por ahí de esa manera. Guardó silencio por un momento y mirándome a los ojos me dijo que era muy perspicaz. Con sólo eso me alegró el día.

A veces merece la pena pasar por malos momentos si así conoces personas que luego te hacen olvidar todo aquello.

Después de quedar algunos días más fuimos una noche a pasear por la playa y me conciencié a besarle y lanzarme porque sino solo estaba perdiendo el tiempo. Comíamos un helado y siempre me pasa lo mismo que me mancho y me lleno hasta la nariz de helado y las cejas. Me quitó con su dedo una mancha de chocolate de la punta de la nariz mirando mis ojos. Me derretí y cuando me la quitó le besé. Mi primer beso!! El siguió besándome.

Quedamos algunas veces más y nos liábamos pero no podía pedirme más porque sólo tenía 15 años. Empezó a pasar de mi. En realidad siempre pasaba de mi, le tenía que llamar yo siempre nunca contestaba mis mensajes pero yo estaba enamorada y todo eso me daba igual, para mi que un chico de 18 años se fijara en mi era algo superior.

En verano en mi ciudad celebran una feria que dura 2 o 3 días y decidí olvidarme de Ismael y salir con mis amigos. Cuando lo vi en los coches de choque con aquella chica de voluminosos pechos y corta falda besándose y abrazándola se me vino el mundo abajo y mi héroe murió.
Le monté una escena y sólo logré que se enfadara y me humillara delante de su chica y sus amigos.

Madure mucho y todo esto lo escribo hoy porque lo vi. Ayer lo vi y me habló, él tiene ahora 22 años y la verdad que parece algo demacrado por tantos porros pero en fin nunca dejará de ser mi salvador. Me comentó que estaba preciosa y que el no tenía novia ahora. Me dijo que quedáramos algún día y le di mi móvil pero no creo que tenga mucho que hacer conmigo.

lunes, 7 de junio de 2010

Pedir perdón



Como me han hecho darme cuenta pedir perdón es importante pero sólo debemos pedir perdón a las personas que se van a tomar ese perdón como algo importante, no como una victoria y mucho menos como un aumento del ego.
Las personas que reciben y aceptan el perdón no deben subirse ni tampoco deben fardar de ese perdón. No deben echar en cara algo que sabemos por experiencia que nos cuesta la vida como es perdonar y mucho menos deben hacer que la persona que pide perdón se sienta mal.

Pedir perdón es importante porque nosotros pidiendo perdón reconocemos nuestros errores y reconocemos también que hemos asimilado o que estamos asimilando la culpa e intentamos hacer algo para remediar el daño que hemos podido provocar.

Hay personas que se toman el perdón a la ligera. Soy partidaria de no pedir perdón.
Pedir perdón es para las personas que realmente se lo merecen y odio que me pidan perdón. Perdono dos y tres veces pero a la cuarta ya digo que no necesito el perdón necesito que hagas las cosas bien para que así no tengas que llegar a pedirme perdón.

El perdón de los actos repetidos me suena a falsedad, a compromiso. No me pidas perdón porque no lo necesito. Creo que las personas no necesitan que se las pida perdón necesitan que no se de la situación por la que pedir perdón.

Todos cometemos errores y hacemos daño a personas que queremos pero cuando no hacemos nada por solucionarlo nos pasaremos la vida pidiendo perdón y soy de las personas que piensan que todo tiene solución salvo la muerte. Un perdón a tiempo vale más que miles de perdones en un tiempo inoportuno o por una causa inoportuna.

Odio que me pidan perdón como odio tener que arrepentirme y también odio pedir perdón. Pero no soy ejemplo de evitar estas conductas porque he pedido perdón un millón de veces, me han pedido perdón otro millón de veces y también me arrepiento por muchas cosas, pero como digo intento que eso no suceda.

El perdón es para los que saben perdonar.

domingo, 6 de junio de 2010

De como me hice más madura.




Una noche de verano me encontré con la peor de mis pesadillas. Un bolso, unos taconazos, un desconocido y un callejón oscuro.

Cuando era algo más joven y con esto no quiero decir que sea vieja, cuando era más inconsciente, ingenua, adolescente, inmadura, cuando mi preocupación más grande era pensar qué ponerme o por dónde salir o con quién me di cuenta esa noche de verano que debía madurar.

Solía quedar con chicos que no conocía para salir, divertirme y bailar, porque me encanta bailar. Abría un chat y si alguno me pillaba cerca pues quedaba con él después de ver si pasaba o no mi test para descartar violadores e imbéciles.

Cuando dice la prensa, los educadores, psicólogos y sociólogos que internet para los adolescentes es muy peligroso a día de hoy les doy toda la razón. En intenert hay mucho loco suelto y una niña de 15 años con las hormonas muy revueltas y que empieza a resultar atractiva a muchos chicos tiene mucho peligro. Pues así era yo y estoy orgullosa de decir que crecí. Crecí como persona y hoy me siento más madura. Pasé mucho miedo en muchas ocasiones y hoy debo decir que no me arrepiento de nada porque esa etapa de mi vida me enseñó a ser mejor mujer y persona.

Había quedado con un chico que decía llamarse Salvador y tener 25 años. Me llevaba 10 años. Me invitó al cine, luego cenamos y me dijo que si sabía lo que era una discoteca. Por supuesto que lo sabía pero le dije que no porque cuando tienes 15 años por muy maquillada que vayas no te dejan entrar en ninguna y entré más de una vez por suerte, me había gustado la sensación de gustar en una discoteca y porqué no salir. Llamé a mi madre y le dije que me quedaba en casa de X a dormir que habíamos estado de compras y estaba cansada. Me creyó y me dejó.

Allá iba de camino a una noche de locura y que jamás olvidare. Salvador era atlético, delgado y de cara bueno tenía marcas, supongo que serían del acné juvenil. No me atraía y no quería estar con un hombre que me superaba en 10 años. En esa edad eres muy superficial e ingenua.

Probé mi primer malibú con piña y después de 2 más estaba algo alegre. Como no conocía a nadie y Salvador me aburría decidí bailar, bailar en la pista, sobre la tarima, sobre las mesitas del bar. Y bailé. Salvador después de hacer como si no me conociera de nada me dijo que me llevaría a casa. Como no tenía coartada no podía ir a casa, debía ir a casa de mi amiga o quedarme por ahí hasta que fuera hora suficiente para ir a casa. Me dio coraje que intentara dejarme allí sola y cuando salimos de la discoteca, el me agarraba del brazo y comencé a gritarle que no era un buen chico, que no se merecía estar conmigo. Me pegó dos voces y se alejó de mi, gritando que era una cría y que debería estar jugando con muñecas, habiéndome dejado en la puerta de la discoteca sola. Todas las personas que pasaban por allí me escucharon y hacían como si nada.

Comencé a llamar a mi amiga y me dijo que fuera para su casa que me tranquilizara y que me quedara con ella. Me dirigía a su casa y no me di cuenta que alguien me estaba siguiendo.

No miraba hacia atrás simplemente andaba hacia delante y no quería mirar. Tampoco vi que se acercaba hacia mi. Doblé una esquina y comencé a correr, pero con tacones poco iba a correr, eran demasiado altos para mi y para mi edad demasiado provocativos.

Me caí. Se acercó a mi y me dio la mano, Salvador me dijo que estaba siguiéndome para asegurarse que llegaba bien a casa y le dije que me dejara en paz, que me había asustado y comencé a llorar. Cómo puede cambiar un hombre de parecer tan rápido.

Me cogió del brazo y me dijo que el sólo quería que hubiéramos tenido intimidad, me dijo que le gustaba. Jamás olvidaré su mirada, estaba desesperado le daba igual que tuviera 15 años. Hoy día lo pienso y es doloroso.

Me empezó a tocar la cara, las mejillas mientras decía que mis ojos reflejaban madurez e ingenuidad y que tenía una belleza exquisita. Cuando tocó debajo de mi falda y comenzó a subir empecé a gritar como nadie.

Fueron los peores segundos de mi vida, creía que moriría allí mismo, o que moriría una parte de mi y me dio un tortazo, entre los nervios y el tortazo me volví a caer y me quedé algo confusa.
Un segundo después me encontraba con un chico que me decía que me calmara y que ya había pasado todo. No recuerdo lo que pasó muy bien. No escuchaba nada aparte de mis lloros y mi conciencia diciéndome que debía haberme conformado con salir con mis amigas. En fin cada una aprende de la mejor forma que sabe y de lo que puede.

Ismael 18 años mi salvador, mi primer amor. Alto, delgado, rapado, con unos pantalones caídos y un porro humeando en el suelo. Me enamoré de él pero sólo porque me salvó la vida. No sé como pudo con Salvador pero me da igual sólo sé que él me contó su pericia y siempre se lo agradeceré. Pudo no haber llegado a tiempo. Se cruzó en mi camino y no sé porqué. Me acompañó a casa de mi amiga y me dijo que debía tener más cuidado y no andar por ahí jugando a ser mayor de edad. Eso me dolió porque yo quería que él me viera como una mujer.
El fin de mi historia con Ismael merece otra entrada ya os la daré.

Arrepentimiento. No. Suerte. Sí. Desde entonces no volví a quedar con un chico de un chat jamás. Maduré duramente pero maduré.


miércoles, 2 de junio de 2010

Te vas

No hay mayor desprecio que no hacer aprecio.


El odio es una forma de apreciar a alguien, el odio es darle demasiada importancia a alguien que no se la merece. No odiemos porque esa persona pensará que te tomas demasiadas molestias para con ella. Cansada estoy de ver que la gente dice este me cae mal, al otro no lo puedo ni ver, que odio le tengo. Pues no. Diciendo eso, pensando eso, viendo eso, simplemente con gastar saliva vemos que estamos tomándonos demasiadas molestias. No soy perfecta y por supuesto que dije eso más de una vez. Pero no gano nada odiando, pierdo energía, energía que podía estar usando en otras cosas.

Otro día lloraría, gritaría, pelearía pero hoy no me siento con fuerzas y tampoco siento que el motivo de mi situación merezca que le de más tiempo del que debería estar empleando en estudiar...

No puede ser. No quiero esto. Te vas porque quiero que te vayas y punto. No voy a huir más de esta situación. No lo voy a retrasar más porque es superior a mi. Cada día consume minutos, horas y no puedo. No debo.

Debo ser realista. No te irás.

Cambio de opinión a cada segundo. Estás en la puerta te vas a ir y ahora no quiero que te vayas ahora solo deseo abrazarte y no dejarte huir jamás, deseo cogerte la mano ponerla en mi pecho y que sientas como tengo el corazón.

Decirle eso a alguien duele, siempre debes ser sincera porque la mentira termina perjudicándote aunque pienses que no. No puedes, no debes jugar con los sentimientos de alguien tanto tiempo, nadie se merece vivir en la montaña rusa que tu te has creado para refugiarte del mundo exterior. Eres egoísta, hipócrita. Déjale irse, será más feliz porque las montañas rusas marean y terminan doliendo mucho más porque nunca pensaste que sería tan doloroso.

Pensé que no se iría quise por un momento que no se fuera, pero fue demasiado tarde.
Cuando bajé a toda prisa para alcanzar el ascensor, cuando salí a la calle, cuando crucé la esquina y vi que ya no estabas supe que te habías ido.



Y así es con todo. Indecisión. Miedo. Frustración. Arrepentimiento. Llanto.

Si tuviéramos la opción de saber el final. Si tuviéramos la opción de elegir. Nada tendría misterio pero nos ahorraríamos mucho en llantos, miedo, arrepentimiento, etc.








martes, 1 de junio de 2010

Y aquí estoy yo



Este cuadro Munch. Este cuadro describe la incertidumbre, el miedo. Las dos sombras siempre me hicieron reflexionar.

Aquí estoy yo. Hoy no me siento con ganas de crear algo mágico ni misterioso, tampoco tengo ganas de contar mi vida. Hoy me siento extraña.

Mi felicidad hoy se puede resumir en lo siguiente: Me he dado cuenta de que la persona que a veces me hace llorar, otras me hace enfadar, otras me hace sonreir, esa persona... Me he dado cuenta de que está ahí. Conmigo, acompañando cada paso que doy, siendo mi juez, mi verdugo y mi salvador. Es amor. Sí. Es amor. Hoy me siento feliz por eso, me doy cuenta. He aprendido que las pequeñas cosas y que las verdades cuando te las dicen aunque te duelan te hacen crecer y te hacen ser más feliz. No podemos huir de lo que tenemos, no podemos huir de lo que somos, no podemos huir de nuestra vida. Es nuestra y está para eso. Nos lastima a veces y otras veces nos hace enorgullecer.

Hoy me siento extraña. Y mi tristeza se resume también en lo siguiente. Te echo de menos. Hecho de menos cada segundo que no pienso en ti. No estás aquí, estás muy lejos de aquí pero es suficiente para saber lo que siento por ti. Te hecho de menos, eres muy importante en mi vida y siento que cada día ese sentimiento crece. Eres el pasado y no puedo pasar página.

Mi vida es dura pero como la de cualquier persona. Me considero independiente y pienso que las personas independientes son personas cerradas en si mismas y que no quieren depender de otras. En mi caso darme cuenta que soy frágil, que dependo de personas, que mi vida no es nada sin ellas y que me gusta depender, me da miedo.
Ese miedo es un sentimiento que asusta porque no es miedo pero tampoco es cobardía. Me atrevo a decir que es incertidumbre de no saber lo que pasará al día siguiente si dependes de alguien.

Por otro lado me siento agobiada, estresada, espero demasiado de la gente siempre y cuando no me dan lo que espero me voy desilusionando un poco hasta que mi llama se apaga. No puedo esperar nada de nadie, es lo que aprendo de esas situaciones. No necesito nada de nadie. Todos me dan algo cada día que agradezco aunque no lo necesito.

Tenerte en mi pensamiento me hace débil pero tu me proteges. No tenerte me hace fuerte.
Tenerte en mi vida siendo mi juez, mi verdugo y mi salvador me da confianza y seguridad

¿Arriesgar todo a una posibilidad de felicidad al 100% o quedarte con una felicidad del 90%?


miércoles, 26 de mayo de 2010

Ser la psicóloga



Hace unos años me colgaron la etiqueta de la "psicóloga del grupo". Antes de nada debo decir que ser la psicóloga del grupo lleva implícito también la etiqueta de la cotilla del grupo.

Todo comenzó por mi mejor amiga. Para mi la amistad es consejo, apoyo, ayuda, no sólo emocionalmente sino en todo. Mi mejor amiga empezó a salir con chicos y ella, digamos que como un porcentaje muy alto de las mujeres se enamora del típico "malote" o como he leído en el blog de Su del cazador pata negra.
Siempre que una amiga nuestra se enamora de un cazador de este estilo le encendemos una vela.

Me da rabia, me da coraje, me enfada y me pone furiosa. Pasados los años de consejo con las amigas, de contarles mi experiencia y mi pensamiento, aunque sé que luego hacen lo que ven, porque claro siempre la consejera da consejos y la aconsejada puede aceptarlo y seguirlo o no, cuando te acercas a una de ellas porque sabes que le va mal con su pareja y le preguntas que como está para ofrecerle tu ayuda, para ofrecerle un desahogo porque todos lo necesitamos de vez en cuando, te dice que si ya estás cotilleando. A veces lo perdono porque sé que nadie quiere estar en una mala situación y nadie quiere sufrir por una persona que ama o le importa, pero otras me repatea, me dan ganas de no preguntar más y dejar que esa persona se ahogue y luego se de cuenta de que yo estuve ahí y no supo apreciarlo.

No soy la cotilla, no quiero ser la cotilla, no quiero serlo. ¿Acaso voy preguntando a todos por su vida sexual o por la vida sexual o amorosa de los demás y encima hago comentarios soeces? Por supuesto que no. Mi amiga realmente estaba mal y aunque luego me pidió perdón por el comentario me duele y además siempre me entero la última de todo.
Me contó su problema y le ayude, le hice sentir mejor, le hice ver la vía correcta. Ella me lo agradeció y por supuesto me dio un abrazo.

Sigo siendo una persona que siente y padece, que hace las cosas y al igual que la persona que tiene boca se equivoca.
Intento ayudar pero siempre tiene sus inconvenientes. Si al final lo pasan mal, lo pagan contigo, si lo pasan bien luego nunca recibes las gracias, si intentas mediar entre 3 personas la cagas como nunca y si sabes demasiado siempre te tienen miedo.
Nunca te acercas a las personas preguntando por sus vidas. Nunca te explicas el porqué del acercamiento que las personas te muestran. Tienes un imán que dice se aceptan problemas y consuelo.
Irme a la cama sabiendo que alguien escuchó lo que tenía que decirle al menos, alguien que se quedó simplemente 5 minutos de su vida no pensando en su problema y pensando en lo que le contaba la chalada que le hablaba, me hace sentir realizada, llena, útil.

Todas las personas tienen que encontrar su lugar en el mundo. A veces he escuchado que las personas cuando se enamoran y encuentran su pareja ideal encuentran de este modo su lugar en el mundo. Me da igual como lo encuentren lo que me importa es que lo busquen y terminen por encontrarlo, porque así me sentiré plena de satisfacción.

A veces las personas encuentran su lugar en el mundo recorriéndolo

Mi conclusión: La amistad es como la confianza tarda años en forjarse y minutos en destruirse

El día que grite que no quiero tener más secretos será el día que mi alma se vuelva pura


miércoles, 19 de mayo de 2010

Porqué



Se lo huele, se lo olió fijo, estoy empezando a pensar que tengo un topo en mi vida. Cuando me decido a hacer algo que por fin cambiará mi vida, mi estado personal ahora mismo. Viene y me hace saber de buenas maneras que me ama, que soy lo mejor que tiene que se moriría si me dejara que quiere pasar un día mágico conmigo, etc. ¿Porqué? Estoy desesperada ya, no sé qué hacer, no sé qué decir. Si alguien me dijera lo que debo decir o hacer, que alguien me lo diga pero que me asegure al 150% que lo que haga o diga está bien.

Necesito escribir para sacar lo que tengo dentro

Me siento mal, quiero meterme en mi cama y no salir, quiero comer helado y no parar, quiero volar a un mundo en el que todo sea perfecto, en el que la máxima preocupación que tenga sea qué ropa ponerme o qué hacer de comer ese día. No quiero tener la tan pesada responsabilidad de hacer daño a la gente. Ya me lo han dicho unas mil veces, que soy demasiado buena, que dejo pasar todo por alto, que siempre miro por los demás y nunca por mi, o que miro por mi en última instancia.

Me muero por dentro. Quiero gritar, pegarle a algo, que coraje me da no tener fuerza en estos momentos, que coraje me da que sean las 23:21 de la noche y no pueda gritar con todas mis fuerzas.

"Te amo, eres lo mejor que tengo, quiero estar contigo toda mi vida, casémonos". Qué coño me ata a ti... qué coño hace que me digas eso y me replantee todo.

¿Ceguera de amor? ¿Estoy ciega? Joder que no puedo más que esto me consume que te necesito pero no te quiero conmigo, que quiero verte pero no quiero que me hables, que quiero que existas pero no quiero hacerte daño.

Si te dijera todo esto, si te dijera todo lo que siento y te lo tomaras bien, si no te implicaras tanto emocionalmente y pudiéramos hacer nuestras vidas, nuestras felices vidas por otro lado, te diría todo esto.
Tengo en mi conciencia la pesada carga de no querer hacerte sufrir, no quiero que llores, no quiero que le pegues a nadie, no quiero que te lo tomes mal, aunque a mi me suponga todo lo que yo no quiero para ti. Yo tengo en mi mano el poder de hacerte daño, aunque suene cruel, aunque suene mal, aunque suene a asesino y lo que no sé es si quiero hacerlo.

¿Porqué una carga tan pesada puede hacer que nos replanteemos cosas importantes en nuestra vida, porqué hay hombres, mujeres, jóvenes y mayores que matan sin pestañear, que aprietan el gatillo o le pegan una paliza a sus parejas sin remordimiento alguno y yo no puedo dejarte, porqué? ¿Porqué esta situación me quita el sueño y a ellos les da sueño?

Que alguien me diga el porqué

martes, 18 de mayo de 2010

Tal que así

No me gustan... estas situaciones, estos momentos de soledad, dudas e incertidumbre... No me gusta quedarme a solas con mis pensamientos por el miedo que tengo a enfrentarme a ellos, por supuesto que ellos tienen razón y yo no, por supuesto que ellos son la parte de mi vida que odio...

Personas que me han hecho daño, personas que han derramado mis lágrimas. No. No permitiré jamás volverme frágil, no me permito un momento de flaqueza. No puedo. Simplemente no puedo.

Te odio. No podemos seguir juntos. Cruza esa puerta y vete, huye antes de que tire cualquier objeto y te lastime. Mi vida contigo ha terminado, no quiero verte más, no puedo soportar ver que eres feliz sin mi, que no me necesitas, vete, déjame en paz se feliz e intenta que yo lo sea.
Ahora mismo soy feliz sola, saliendo y entrando, trasnochando en los bares de moda con mis amigos sin mas preocupaciones que llegar bien a casa a dormir. Déjame.

Es fácil escribir, siempre es fácil escribir lo que piensas. Pero porqué no pueden salir esas palabras de mi boca, porque luego se me hace eterno abrir la boca. Te tengo mirándome a la cara y en mi mente estoy diciéndote todo esto. ¿Porqué? Salid de mi boca por dios. Deseo gritarle que se vaya y me deje sola que no me llame más que no me cuente su vida. ALÉJATE DE MÍ.
No puedo. No salen de mi boca, pasan los minutos las horas y me desahogo escribiendo.

Ojalá supieras que hago este blog, lo leyeras y me dejaras porque a mi me supone un mundo decirte esto.

Porque del amor al odio hay un paso, porque mañana lo mismo me arrepiento de esto, porque no sé si merece la pena, porque me da miedo estar sola, por todas estas razones no puedo decirte, no puedo gritarte todo esto.

Por las palabras que nunca dijimos cuando tuvimos la oportunidad.


lunes, 17 de mayo de 2010

Ella



Ella me tiene loco, despierta cosas en mi que jamás pensé que existieran.

La conocí en verano. Nuestras familias veraneaban en el mismo lugar. Teníamos 4 años la primera vez que nos vimos. Me dijeron mis padres que fuera educado que no hiciera nada malo y me comportara.
Llevaba dos coletas y le tiré del pelo, ella gritó y como consecuencia me quedé una semana sin poder bajar a la piscina ni visitar la playa, por supuesto me tuve que disculpar con ella porque los niños buenos no hacen eso. Desde aquel entonces la odié, me dije a mi mismo que jamás volvería a hablar con ella porque por su culpa me castigaron y me quedé sin mi ansiado verano. Cuando eres un niño y te quitan el verano, esa época del año que tanto ansías, odias, matarías por ella.

Pasaron los años y seguíamos acudiendo al mismo lugar año tras año con los mismo vecinos a veranear. Cuando cumplí 17 años no quise ir porque me sentía mayor, era mayor y tenía ganas de quedarme en casa, en la ciudad saliendo de juerga y fiesta todas las noches del verano, conociendo chicas, besando a todas las que pudiera, ligando. Hacía 3 meses que me habían quitado los brakets y que había empezado a ir al gimnasio.
Celebré mi cumpleaños, me tiré un mes entero estando de fiesta y no hacías más que estar con los amigos e ir a la piscina a coger color. Me eché un par de novias con las que estuve unas semanas y tenía amigas con derechos.

El año siguiente fue distinto me obligaron a ir porque sería el último ya que vendíamos el piso de la playa. Cuando llegué como todos los años, puesto que ya era un ritual, dejábamos las maletas, nos peleábamos mi hermano pequeño y yo por la litera de arriba, lo cual terminaba solucionándose con una colleja que le propinaba, el se quejaba a mi madre y terminaba dándome la razón e íbamos a ver a los amigos de mis padres. La vería a ella después de 2 años sin saber de ella, tenía un vago recuerdo de ella pues la última vez que la vi llevaba aparatos y tenía granos por toda la cara. Ella es un año menor que yo. Yo acababa de cumplir 18 me sentía libre, mayor de edad y no me apetecía bajo ningún concepto pasar las vacaciones en unos apartamentos con mi familia.

Y la veo. Crucé la puerta de los vecinos y allí está ella. Mágica, brilla una luz a su alrededor, tiene unos ojos rasgados y ojivales preciosos de color verde en los que nunca antes reparé. Tiene un largo cabello castaño claro y ondulado el cual estaba adornado con unas cintas del pelo de color rojo a conjunto con su camiseta, una nariz pequeñita y resultona. Unos labios gruesos y tiernos pintados con carmín rosa. Ahí está ella, de pie, con una mirada angelical.
Me enamoré en el instante que bajaba mi mirada y reparé en su pecho, en su cintura, en sus uñas, en su altura. 1'69 cm de pureza, de sabiduría, con 17 años, por dios, está preciosa. No me cabe en la mente cómo pudo cambiar tanto en dos años cómo me perdí dos años. En un segundo, por mi mente pasaron todos los recuerdos que tenía de ella.

Me saludó tímida con algunas reticencias. Se acercaba hacia mi y en ese momento deseaba con unas terribles ganas y con un calor enorme en mi cuerpo tocarla, besarla, abrazarla, quería quitarle la ropa y hacerla parte de mí allí mismo. En cuanto me dio una colleja desperté de todas mis conjeturas y sueños. Me dijo que me la debía. Ella siempre fue una niña introvertida y tímida. Creo que en cuanto cumplió los 17 se olvidó de todo aquello.

Empezamos a hablar todos los días, a ir a la piscina reuniéndonos con nuestros amigos, íbamos a la playa, salíamos todas las noches al paseo marítimo. Estaba absorbido por ella, siempre estaba con ella en cualquier momento.

Y llegó nuestro primer beso y nuestra primera vez. Soñé con ello desde el primer día que la vi. Estaba en el cine con ella teníamos las manos cogidas y cuando salimos del cine me dijo que se había olvidado el bolso, como un perfecto caballero, fui a por su bolso. Yo estaba encantado era feliz solo con mirarla, con cogerle la mano estaba en un éxtasis, en una nube con mariposas en el estomago constantemente. Me dio las gracias se inclinó hacia mi y me besó, recuerdo su olor, recuerdo sus labios húmedos con sabor a palomitas dulces. Cuando me miró yo seguía todavía con la boquita de piñón, sonrió le parecí gracioso. Jamás pensé que una mujer, una chica me pudiera hacer parecer tan tonto, tan frágil y tan absurdo. Estaba en el cielo, la amaba, quería pasar con ella el resto de mi vida.

Sin darme cuenta se nos pasó el verano volando ella debía volver a su ciudad a estudiar y yo debía volver a la mía compartimos los messengers, teléfonos, tuentis, etc. para seguir en contacto porque quería seguir en contacto con ella.

Ahora estoy aquí sumergido en mi pena. Al año siguiente ansiaba verla en el apartamento de verano el cual hice que mis padres retrasaran la venta porque debía estar con ella, verla, tocarla, amarla.

Y cuando llegué, vi a sus padres que estaban recogiendo las cosas. Ella había llegado dos semanas antes, estaba sin internet, yo estaba de exámenes y dijimos que nos veríamos dónde siempre.
Allí terminó todo. Sus padres me miraron y me dijeron que hacía una semana que había muerto por culpa de uno de nuestros amigos. Cogió el coche estando muy borracho, ella iba detrás con 2 personas más estaban todos borrachos y sin cinturón.

Deduzcan cuál es mi pena... No daba crédito a lo que sucedía a mi alrededor. Murieron dos de los 5 que iban en el coche. En cuanto vi al que conducía le pegué, lo agredí de tal manera que cuando me separaron me di cuenta que estaba fuera de lugar, me había pasado, pero me había arrebatado mi vida, qué esperaba.

Cuando te quitan el corazón, cuando te despojan de lo que más amas en esta vida. Jamás te recuperas, jamás vuelves a sonreír como ella te hizo sonreír

Disfrutemos de las pequeñas cosas de la vida y aprovechemos el momento CARPE DIEM



Nadia en una encrucijada


Nadia en una encrucijada.

Con Alberto Nadia conoció una parte de la vida que estaba oculta a sus ojos. Alberto le saca 4 años y eso es experiencia. Para Nadia Alberto suponía libertad, independencia, madurez, cultura de la calle.
Nadia se caracteriza por ser una chica criada en una familia de 4 miembros demasiado sobreprotectora con ella. Tenía reglas, leyes, normas que debía cumplir. Debía ser una estudiante modelo, debía estar apuntada a toda clase de talleres que desarrollaran su intelecto, debía estar en casa a la hora que sus padres le decían, iba todos los fines de semana a visitar a sus abuelos con su familia, la familia compartía mucho tiempo. No es de estas familias que están los hijos aislados de los padres en sus habitaciones haciendo sus vidas diarias sin compartir ni una palabra más que no fuera sobre la comida o la hora de llegada, no, esa familia está muy unida y comparte muchas horas al día. Sus padres le exigen mucho siempre le han exigido mucho y lo continúan haciendo, pero ella no se revela, no actúa como los demás adolescentes, es una chica madura que respeta las opiniones de todos aunque no las comparta. Aunque sus amigos se burlen de ella por tener un toque de queda ridículo.

Alberto en ningún momento la obligaba a hacer nada que ella no quisiera. Con Alberto fue a su primera fiesta, bebió su primera copa, probó su primer cigarro, su primer porro, probó el sexo. Alberto fue como su mentor en la vida pero créanme ella es una chica que jamás se ha influenciado por nada, no es de esas personas que sigue como los borregos todo lo que dicen o hacen los demás. Es de ideales propios aunque la palabra es fácil de escribir conlleva una responsabilidad enorme y es acorde a su definición. En una sociedad en la que se encontraba con 16 años sus amigos habían recorrido ya todas las discotecas de su ciudad y se habían emborrachado un par de veces.
Ella veía libertad y disfrute. Por esto si ahora le preguntas cuál fue el mejor año de su vida sin duda te dirá todo el año que tuvo 17.
Sus padres en Alberto veían al hombre que la podía proteger de todos los problemas que le podían surgir y por ello aflojaron la cuerda que sujetaba por el cuello a Nadia.

Atrás quedó Luis.

Pasaron 3 años en su vida y nos encontramos en la actualidad. No quería ir a la cuestión que me importa realmente sin antes poneros en un contexto explicativo.

Actualmente Nadia y Alberto están juntos, son pareja con sus más y sus menos, con sus peleas y sus reconciliaciones pero están juntos.

En Enero de este año ella volvió a saber de Luis vía messenger. Éste le contó porqué había desaparecido de su vida y quería compensarle por esos tres años de ausencia, de no saber absolutamente nada, de irse sin compartir con ella ni una despedida que se merecía no . Te quiero, le dijo, te amo, nunca te olvidé, es más tu me ayudaste a seguir vivo. Le dejó claro que sus intenciones para con ella eran de pasar toda la vida juntos y de establecerse juntos. Ellos se habían amado. Ella jamás lo olvidó podía no pensar en él pero no olvidó.

Nadia se vio en un segundo con una soga al cuello. Ella fue tajante, dura, fría. Le expresó su disgusto, su desconfianza hacia él, su inseguridad, su miedo a sufrir de nuevo. Quería despertar del sueño, se sentía mal, pensaba que era una ilusión que le estaban gastando una broma o simplemente era alguien que le estaba mintiendo constantemente.

¿Porqué ahora? Tengo a mi novio, estoy feliz, llevo mis estudios. ¿Porqué apareces ahora?
Y se fue a dormir. A dar vueltas en la cama en realidad porque cuando el le dijo quién era, el corazón le palpitó fuertemente.
Se halla en una encrucijada sin saber qué hacer. Sólo quería hablar con el y que le contara sus tres años perdidos sin saber nada de ella.
Lo que ella no sabe que hablar con él empeorará su situación sentimental porque ahora se replanteará muchas cosas.
Continuará


domingo, 16 de mayo de 2010

Un hombre con historia

El hombre que habla poco, siente mucho.

Tan real es esta afirmación como la vida misma.
Conozco a un hombre que a sus 25 años ha pasado por muchísimas experiencias dignas de contar. Muchas personas queridas que ha perdido, muchas metas en la vida que se ha fijado y no ha cumplido. Muchas circunstancias que le han llevado a situarse en el lugar que se encuentra hoy. Esta persona tiene mucho que contar, mucho por lo que escribir y ojalá pudiera hacerlo, pero le faltan los medios para expresarse.

Con sólo 5 años comenzó a criarse con su abuelo. Compartió días de enseñanza de riñas y de diversión con su abuelo. Su abuelo lo era todo para él, le daba cariño, un cariño paternal que le faltaba debido a los continuos y duraderos trabajos que su padre y madre tenían. Lo conocí y hablé con él e intimé con él.

Es un hombre que sabe mucho de la vida que ha recorrido mucho en muy poco tiempo y que se ha visto obligado a madurar sin quererlo. Su abuelo cazaba, le encantaba ir de caza, tenía perdices y escopetas, eso hacía que su nieto se entusiasmara por pasar tiempo con él aprendiendo cosas sobre la caza, los animales, las armas, dar un puesto. Un puesto de cacería, cuando alguien dice que va a dar un puesto de cacería se refiere a estar horas sentado, habiendo puesto una perdiz en una jaula para que ésta cante y atraiga a otras perdices, y esperando para poder matar a las otras perdices que vienen a reclamar su territorio y a echar al macho intruso de allí. El puesto se hace con una lona de camuflaje, te sientas y esperas horas hasta que se de la situación comentada anteriormente. Pues bien, él se iba a las montañas con su abuelo, se quedaban sentado horas y horas compartiendo momentos que le encantaban.

Su abuelo fumaba y se puso bastante enfermo, estuvo sus últimos días en el hospital. Su abuelo le dijo unas palabras que tuvieron cabida en su vida entonces y le siguen pesando a pesar de no tener culpa de nada. Cuando el fue a visitarlo con la mujer que estaba saliendo su abuelo lo miró a los ojos y le dijo que se quedara allí que no se fuera, pero él no se podía quedar, no podía, le pesaba demasiado estar así y ahí viendo cómo la persona que más quería por encima de cualquier otra pasaba por esa situación. Guardaba la compostura, sabía estar ahí pero no se sentía capaz de expresar todo lo que sentía.
Su abuelo murió al par de días y esto íntimamente lo guarda, cada día de su vida se acuerda. Por esto y por muchas otras situaciones merece tener a alguien que lo ame, que lo respete y merece ser idolatrado. Dejó a un lado la caza desde la muerte de su abuelo porque realmente no se veía capaz de coger una escopeta y ver que su abuelo no estaría ahí para él.

Hace unos meses volvió a cazar, se lanzó, se sacó las licencias de caza. Le pidió a su abuela que le diera el puesto de camuflaje de su abuelo y esto me chocó porque fui con él a cogerla y me dijo que el simple olor de la tela le recordaba a él. La llevó a arreglar porque necesitaba algunos remates y no quiso bajo ningún concepto que quitarán los rotos producidos por quemaduras de cigarros. Vi una lágrima caer por su mejilla, vi cómo tocaba la tela y vi cómo la olía sin parar. Me llegó al corazón porque sin decir una palabra vi cómo sentía tanto en tan pocos minutos y con algo que para mi era tan insignificante.

Esto me hace pensar que éste hombre, por supuesto no puedo generalizar porque no tengo los medios, es increíble, visceral y guarda en su cabeza todo lo que vive tanto sentimientos como experiencias y actos.

De él todavía me queda mucho por aprender. Me identifico con las personas que analizan los comportamientos, las actitudes de los demás, de las personas que me rodean y realmente nunca pude ni tuve el valor de entrar en su corazón. Su cara es un libro abierto, sus gestos y lo más importante su mirada.

No estoy acostumbrada a grandes ni a pequeños gestos. Cuando una persona tiene dudas sobre otra y a veces se plantea romper la amistad, o romper la relación sea del tipo que sea siempre la persona en cuestión a la que vamos a dar la mala noticia nos sorprende con algo genial y estupendo que por un momento nos eleva a un lugar de placer y lujuria que es alcanzable en pocas situaciones.
¿Qué hacer? Cuando todos tus argumentos se desmoronan en un segundo, cuando un hombre con solo mirarte hace que tu mundo arda, que tu corazón arda aunque unos segundos antes estaba congelado y tenias la expectativa de gritarle. Cuando te das cuenta que un hombre, que éste hombre es tan visceral se te ponen los pelos de punta.
Destruye todas tus expectativas te quedas en blanco y creerme es una mágica sensación porque tu amor incrementa y deseas siempre saber más y conocer más.

Por tanto, ¿qué aprendí hoy?

Que todas las personas son únicas y complejas como ellas mismas y que siempre un hombre que habla poco siente mucho. Y cuando crees que algo está acabado surgen los milagros. Y esto lleva a otra pregunta existencial ¿Cuándo es demasiado tarde? A esta pregunta otro día os daré mi opinión.

Por cierto, este hombre es Alberto.