Mostrando entradas con la etiqueta pensar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pensar. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de junio de 2010

Decir adiós


Todos los días saludamos y decimos adiós a personas que nos cruzamos por la calle, vemos que debemos hacerlo por educación y respeto.

Decir adiós no duele, es pasajero siempre y cuando no sea un adiós para siempre. Hay muchas formas de decir adiós. Nos vemos, hasta luego, hasta mañana, chao, bye, agur, au revoir y solamente hay una forma de sentirlo.

El adiós que decimos para siempre, que decimos cuando tenemos que asumir que es para siempre, es un adiós diferente, entraña muchísimos sentimientos, muchísimo coraje, mucha rabia, mucho dolor.

Ese adiós es el fin de una era, el paso de una página de nuestra vida para comenzar a escribir la siguiente. Ese adiós es triste, es un adiós que nos duele y debemos asumir.

En una estación de metro te dije adiós y me dolió, me quedé sin aliento con ganas de tirarme al suelo y quedarme enroscada como un ovillo de lana y esperar a que pasara el mal tiempo.
Te quedas sin fuerzas, flaqueas como es normal y lógico porque a nadie nos gusta decir adiós y que éste sea para siempre, a nadie.

Simplemente asumir el cambio. A veces nos aferramos tanto a algo que no queremos perder ese algo aún cuando ese algo es dañino y nos hará bien, aunque el adiós supone el alivio, nos duele decirlo y sentirlo.

Cuando hemos aceptado la pérdida damos un paso hacia delante, crecemos un poco más en nuestro corazón, nos volvemos más sabios y responsables aunque hayamos llorado, gritado, callado, sonreído, es distinta el grado de madurez.

Hay personas que son partidarias de retirar la tirita con rapidez para sentirlo todo de golpe y otras personas quitan la tirita con cuidado y despacio porque piensan que así es menor el dolor.
Soy de los que piensan que más vale rápido a lento porque para mi lento es sinónimo de doloroso y es una analogía a mi pensamiento sobre el adiós que más vale aceptarlo pronto que negar lo evidente o hacerlo más duradero porque posponer el adiós es más doloroso y más aún si has aceptado la separación.

Diciendo adiós, pasando la página, aceptando el cambio son formas de poder superarlo para saber enfrentarse a un presente y un futuro incierto. Aceptar que no sabemos lo que pasará mañana.

El adiós duele si es para siempre.

Poder decir adiós es crecer.

Gustavo Cerati



sábado, 12 de junio de 2010

Un reencuentro especial


Cruzó el pasillo con un mustio sentimiento, con la esperanza de que siguiera ahí, al otro lado. Pelo desaliñado, ojos tristes, rojos de haber llorado, mueca indiferente, mejillas sonrosadas e irritadas, pijama de flores con escote en el que caían graciosamente los mechones del pelo.

Un escalofrío intenso, parecido al que tienes cuando te desnudas en invierno, recorrió su cuerpo cuando llegó al final giró a la derecha y lo vio.
Pétreo, corpóreo, sencillo, con una aureola blanca que mostraba su inocencia, su fragilidad, su luz interior, pura, se encontraba sobre su cabeza.
Le tocó, con las yemas de los dedos de tal forma se paralizó todo su cuerpo, un rayo cayó como un haz de luz sobre su mano. Su piel era pálida pero le suponía un placer inmenso mirar y tocar su piel porque es pura, fija, irrompible, delicada. Por eso al tocarle sufrió un placer infinito y a la vez un dolor interminable.

Se inclinó y sucedió un momento mágico con el que había estado soñando y pensando desde que tenía uso de razón. Miró fijamente sus labios finos, rosados y con un brillo de lágrimas que había pasado por allí para terminar su recorrido en la boca, y un beso se cruzó en sus vidas. Un beso que jamás hubiera sucedido, un beso imposible de conseguir, un beso inalcanzable que anheló desde el primer día que fijó su vista en esos labios. Miles de escalofríos recorrieron sus cuerpos, se fusionaron, sintieron una constelación de estrellas suceder cuando cerraron los ojos. Se encontraron física y astralmente. Inolvidable, sincero, sexual y sensual.

Dos amantes, dos personas que se amaron muchísimo y de la forma que amas a una sola persona en tu vida. Habían pasado 10 años separados, una guerra, muchas cartas y muchas mentiras entre ellos, mucho daño, muchos lloros y cuando ves que algo está cerca y se cumple por fin es un milagro o una plegaria que Dios escuchó y al que le pareció hora perfecta para que se encontraran.

Las personas cuando ansían tanto una meta y la consiguen la ven de una forma más especial. Es como la persona que soñó siempre con tener una caja de música especial o un sello especial para su colección, en cuanto encuentran lo que tanto ansiaban lo agradecen el triple que una persona normal.

Un beso, un simple beso en los labios puede significar tantísimo y puede llevar tanto sentimiento implícito. Da un beso a la persona adecuada y sabrás de lo que hablo.

viernes, 11 de junio de 2010

Homenaje a la música


No puedo estudiar sin música, no puedo salir y no escuchar música en el coche, en la discoteca, en un bar, en el cine. La música está presente a todas horas en cada momento de nuestra vida.
Una canción en nuestra mente que no para de ser repetida, una canción en un anuncio de la televisión, una canción en una tienda, etc.

Mi vida sin la música no tendría sentido. Escucho de todo, no tengo un estilo definido me gustan canciones de todos los tipos y estilos desde una balada hasta una de house, desde el rap hasta el pop, etc. Me encantan las canciones y lo que tienen que decir y también me encantan los ritmos y dejarme llevar por la melodía.

La vida sin música sería gris, triste, acabada, finita. Pongamos siempre una canción en nuestra vida. He leído en libros del desarrollo cognitivo que los niños desarrollan primero el oído antes que cualquier otra cualidad. Estando los bebés en la placenta escuchan sonidos que vienen del exterior. El ser humano está programado para escuchar música, para sentir la música, para dejarse llevar.

Pon una canción en tu vida y sé feliz, déjate llevar, cierra los ojos y imagina todo lo que puedas y quieras, todo lo que la canción te diga, mira a ver si te llega.

Agradezco a la música haber sido inventada.
Agradezco a la gente que tiene tanta creatividad y crea a partir de sus pensamientos canciones inolvidables.
Agradezco que durante 5 minutos pueda dejarme llevar a un mundo de sueños.


jueves, 10 de junio de 2010

Ismael



Conocí a Ismael y cuando llegué a casa de mi amiga le dije que le tenía que agradecer que me hubiera salvado la vida, bueno la vida no pero que me hubiera salvado de una experiencia algo más dura de lo normal, invitándolo a algo o comprándole algo y para eso debía darme su número de móvil. Con reticencias pero me lo dio.

Le conté a mi amiga todo lo que me había sucedido y después de preguntarme 500 veces si estaba bien y si quería que fuera con ella a urgencias reparó en Ismael y dijo que tuve suerte. Me dijo que Ismael era mi caballero de blanca armadura y salvador. Todo parecía tan irreal. Tenía un miedo encima y una frustración pero por otro lado no para de pensar en Ismael.
Al día siguiente lo llamé y le pregunté si podíamos ser amigos. Cuando hoy me acuerdo de esa conversación me da vergüenza de mi misma. Él me dijo que bueno y entonces le propuse de quedar esa tarde.

Quedamos y comenzamos a charlar, el vio que estaba bien lo cual era algo que le preocupaba y a mi lo único que me preocupaba era no trabar mi lengua en intentar hacerle entender que me gustaba. Mientras el no paraba de fumar yo comía pipas sentada en el banco del parque. Le miré, me miró y me dijo que podía haber pasado algo peor. Y le comtesté bastante clara y un poco temblando que me alegraba que hubiera pasado eso porque así le conocí.

Se echó a reír y después de darme un sermón de lo que está bien y mal sólo me quedé con la parte que decía que si hubiera tenido novio y me hubiera pasado eso que mi novio no se lo perdonaría el no llegar a tiempo. Le contesté muy airada que si tuviera novio no saldría por ahí de esa manera. Guardó silencio por un momento y mirándome a los ojos me dijo que era muy perspicaz. Con sólo eso me alegró el día.

A veces merece la pena pasar por malos momentos si así conoces personas que luego te hacen olvidar todo aquello.

Después de quedar algunos días más fuimos una noche a pasear por la playa y me conciencié a besarle y lanzarme porque sino solo estaba perdiendo el tiempo. Comíamos un helado y siempre me pasa lo mismo que me mancho y me lleno hasta la nariz de helado y las cejas. Me quitó con su dedo una mancha de chocolate de la punta de la nariz mirando mis ojos. Me derretí y cuando me la quitó le besé. Mi primer beso!! El siguió besándome.

Quedamos algunas veces más y nos liábamos pero no podía pedirme más porque sólo tenía 15 años. Empezó a pasar de mi. En realidad siempre pasaba de mi, le tenía que llamar yo siempre nunca contestaba mis mensajes pero yo estaba enamorada y todo eso me daba igual, para mi que un chico de 18 años se fijara en mi era algo superior.

En verano en mi ciudad celebran una feria que dura 2 o 3 días y decidí olvidarme de Ismael y salir con mis amigos. Cuando lo vi en los coches de choque con aquella chica de voluminosos pechos y corta falda besándose y abrazándola se me vino el mundo abajo y mi héroe murió.
Le monté una escena y sólo logré que se enfadara y me humillara delante de su chica y sus amigos.

Madure mucho y todo esto lo escribo hoy porque lo vi. Ayer lo vi y me habló, él tiene ahora 22 años y la verdad que parece algo demacrado por tantos porros pero en fin nunca dejará de ser mi salvador. Me comentó que estaba preciosa y que el no tenía novia ahora. Me dijo que quedáramos algún día y le di mi móvil pero no creo que tenga mucho que hacer conmigo.

martes, 8 de junio de 2010

Te amo


Muchas maneras de expresarlo. Muchas maneras de decirlo. Muchas formas y con muchos gestos se demuestra.

Llamadme antigua, clásica o "vintage" porque para mi la palabra te amo es una palabra terriblemente fuerte que sopesa unos valores terriblemente grandes y una responsabilidad que ni los mejores guerreros sabrían defender.
Hoy me dijeron la palabra te amo.

Las personas queremos en porcentajes. Hoy te quiero al 100% y mañana te puedo querer al 120% o al 90%. Se dice que se quiere más que ayer pero menos que mañana. Incierto. Sabio pero incierto. Se quiere más de forma ininterrumpida hasta que se va acabando el amor. Si no sientes algo no mientas y dices que lo sientes. Cuando soy incapaz de decir te quiero no lo digo porque si lo digo puedo hacer daño.

En mi vida habré dicho la palabra te amo solamente en una o dos ocasiones que recuerde porque yo no soy de esas personas que en cuanto dicen te amo están repitiéndolo a cada hora o cada día.

Amar a una persona supone quererla, respetarla y desearla en todas las condiciones y con todas las circunstancias y consecuencias que eso conlleva.

Me dijeron te amo y no supe contestar. No pude contestar, me quedé paralizada pero no me arrepentí de haberlo hecho. Te he cambiado de tema y no te ha parecido bien pero como me conoces y como tu has dicho me amas los has dejado correr. Hoy no te amo lo siento y llevo sin amarte algún tiempo y creo que ese es el motivo de mi angustia y desesperación. Lo mismo lo estoy pagando contigo, no lo sé pero no te puedo mentir y lo siento.

Si en mi mano estuviera la capacidad de elegir a quién amar y cuándo

lunes, 7 de junio de 2010

Pedir perdón



Como me han hecho darme cuenta pedir perdón es importante pero sólo debemos pedir perdón a las personas que se van a tomar ese perdón como algo importante, no como una victoria y mucho menos como un aumento del ego.
Las personas que reciben y aceptan el perdón no deben subirse ni tampoco deben fardar de ese perdón. No deben echar en cara algo que sabemos por experiencia que nos cuesta la vida como es perdonar y mucho menos deben hacer que la persona que pide perdón se sienta mal.

Pedir perdón es importante porque nosotros pidiendo perdón reconocemos nuestros errores y reconocemos también que hemos asimilado o que estamos asimilando la culpa e intentamos hacer algo para remediar el daño que hemos podido provocar.

Hay personas que se toman el perdón a la ligera. Soy partidaria de no pedir perdón.
Pedir perdón es para las personas que realmente se lo merecen y odio que me pidan perdón. Perdono dos y tres veces pero a la cuarta ya digo que no necesito el perdón necesito que hagas las cosas bien para que así no tengas que llegar a pedirme perdón.

El perdón de los actos repetidos me suena a falsedad, a compromiso. No me pidas perdón porque no lo necesito. Creo que las personas no necesitan que se las pida perdón necesitan que no se de la situación por la que pedir perdón.

Todos cometemos errores y hacemos daño a personas que queremos pero cuando no hacemos nada por solucionarlo nos pasaremos la vida pidiendo perdón y soy de las personas que piensan que todo tiene solución salvo la muerte. Un perdón a tiempo vale más que miles de perdones en un tiempo inoportuno o por una causa inoportuna.

Odio que me pidan perdón como odio tener que arrepentirme y también odio pedir perdón. Pero no soy ejemplo de evitar estas conductas porque he pedido perdón un millón de veces, me han pedido perdón otro millón de veces y también me arrepiento por muchas cosas, pero como digo intento que eso no suceda.

El perdón es para los que saben perdonar.

domingo, 6 de junio de 2010

De como me hice más madura.




Una noche de verano me encontré con la peor de mis pesadillas. Un bolso, unos taconazos, un desconocido y un callejón oscuro.

Cuando era algo más joven y con esto no quiero decir que sea vieja, cuando era más inconsciente, ingenua, adolescente, inmadura, cuando mi preocupación más grande era pensar qué ponerme o por dónde salir o con quién me di cuenta esa noche de verano que debía madurar.

Solía quedar con chicos que no conocía para salir, divertirme y bailar, porque me encanta bailar. Abría un chat y si alguno me pillaba cerca pues quedaba con él después de ver si pasaba o no mi test para descartar violadores e imbéciles.

Cuando dice la prensa, los educadores, psicólogos y sociólogos que internet para los adolescentes es muy peligroso a día de hoy les doy toda la razón. En intenert hay mucho loco suelto y una niña de 15 años con las hormonas muy revueltas y que empieza a resultar atractiva a muchos chicos tiene mucho peligro. Pues así era yo y estoy orgullosa de decir que crecí. Crecí como persona y hoy me siento más madura. Pasé mucho miedo en muchas ocasiones y hoy debo decir que no me arrepiento de nada porque esa etapa de mi vida me enseñó a ser mejor mujer y persona.

Había quedado con un chico que decía llamarse Salvador y tener 25 años. Me llevaba 10 años. Me invitó al cine, luego cenamos y me dijo que si sabía lo que era una discoteca. Por supuesto que lo sabía pero le dije que no porque cuando tienes 15 años por muy maquillada que vayas no te dejan entrar en ninguna y entré más de una vez por suerte, me había gustado la sensación de gustar en una discoteca y porqué no salir. Llamé a mi madre y le dije que me quedaba en casa de X a dormir que habíamos estado de compras y estaba cansada. Me creyó y me dejó.

Allá iba de camino a una noche de locura y que jamás olvidare. Salvador era atlético, delgado y de cara bueno tenía marcas, supongo que serían del acné juvenil. No me atraía y no quería estar con un hombre que me superaba en 10 años. En esa edad eres muy superficial e ingenua.

Probé mi primer malibú con piña y después de 2 más estaba algo alegre. Como no conocía a nadie y Salvador me aburría decidí bailar, bailar en la pista, sobre la tarima, sobre las mesitas del bar. Y bailé. Salvador después de hacer como si no me conociera de nada me dijo que me llevaría a casa. Como no tenía coartada no podía ir a casa, debía ir a casa de mi amiga o quedarme por ahí hasta que fuera hora suficiente para ir a casa. Me dio coraje que intentara dejarme allí sola y cuando salimos de la discoteca, el me agarraba del brazo y comencé a gritarle que no era un buen chico, que no se merecía estar conmigo. Me pegó dos voces y se alejó de mi, gritando que era una cría y que debería estar jugando con muñecas, habiéndome dejado en la puerta de la discoteca sola. Todas las personas que pasaban por allí me escucharon y hacían como si nada.

Comencé a llamar a mi amiga y me dijo que fuera para su casa que me tranquilizara y que me quedara con ella. Me dirigía a su casa y no me di cuenta que alguien me estaba siguiendo.

No miraba hacia atrás simplemente andaba hacia delante y no quería mirar. Tampoco vi que se acercaba hacia mi. Doblé una esquina y comencé a correr, pero con tacones poco iba a correr, eran demasiado altos para mi y para mi edad demasiado provocativos.

Me caí. Se acercó a mi y me dio la mano, Salvador me dijo que estaba siguiéndome para asegurarse que llegaba bien a casa y le dije que me dejara en paz, que me había asustado y comencé a llorar. Cómo puede cambiar un hombre de parecer tan rápido.

Me cogió del brazo y me dijo que el sólo quería que hubiéramos tenido intimidad, me dijo que le gustaba. Jamás olvidaré su mirada, estaba desesperado le daba igual que tuviera 15 años. Hoy día lo pienso y es doloroso.

Me empezó a tocar la cara, las mejillas mientras decía que mis ojos reflejaban madurez e ingenuidad y que tenía una belleza exquisita. Cuando tocó debajo de mi falda y comenzó a subir empecé a gritar como nadie.

Fueron los peores segundos de mi vida, creía que moriría allí mismo, o que moriría una parte de mi y me dio un tortazo, entre los nervios y el tortazo me volví a caer y me quedé algo confusa.
Un segundo después me encontraba con un chico que me decía que me calmara y que ya había pasado todo. No recuerdo lo que pasó muy bien. No escuchaba nada aparte de mis lloros y mi conciencia diciéndome que debía haberme conformado con salir con mis amigas. En fin cada una aprende de la mejor forma que sabe y de lo que puede.

Ismael 18 años mi salvador, mi primer amor. Alto, delgado, rapado, con unos pantalones caídos y un porro humeando en el suelo. Me enamoré de él pero sólo porque me salvó la vida. No sé como pudo con Salvador pero me da igual sólo sé que él me contó su pericia y siempre se lo agradeceré. Pudo no haber llegado a tiempo. Se cruzó en mi camino y no sé porqué. Me acompañó a casa de mi amiga y me dijo que debía tener más cuidado y no andar por ahí jugando a ser mayor de edad. Eso me dolió porque yo quería que él me viera como una mujer.
El fin de mi historia con Ismael merece otra entrada ya os la daré.

Arrepentimiento. No. Suerte. Sí. Desde entonces no volví a quedar con un chico de un chat jamás. Maduré duramente pero maduré.


sábado, 5 de junio de 2010

Arrepentimiento



Un buen arrepentimiento es la mejor medicina que tienen las enfermedades del alma. -Cervantes-

Nuestro arrepentimiento no es tanto una contrición por el mal que hemos hecho como un temor por el que puedan hacernos. - La Rochefoucauld-


No basta arrepentirse del mal que se ha causado, sino también del bien que se ha dejado de hacer. -Sanial Dubay-

El sentimiento de arrepiento es uno de los peores junto al de la culpa y la traición. Pienso que en esta vida se te presentan oportunidades que debes escoger o desechar. En este mundo creer en dios, en la iglesia, cristiano, judío, evangelista, creyente, no creyente. No hay nada escrito. No moriremos en 2012, no moriremos el día del 666. Cada persona es libre de creer y pensar en lo quiera así como de seguir el movimiento que quiera. Simplemente expondré mis pensamientos.

Cuando se nos presenta una oportunidad en la que no tenemos tiempo para pensar, escogemos siempre por azar, por intuición. Dependiendo de la fe y la autoestima que tengamos en nosotros creeremos que fue la elección correcta o la equivocada.
Jamás diremos que hay elecciones correctas y elecciones equivocadas. Hay decisiones.

Todo el día, todos los días tomamos decisiones que son irrelevantes o que son importantes para nuestra vida, lo que vamos a comer, lo que vamos a cenar, a dónde vamos a ir hoy, que vamos a hacer mañana, qué tenemos que hacer hoy. Las decisiones están para tomarlas y las reglas para cumplirlas y saltarlas.

Nos ponemos nerviosos cuando tomamos una decisión y nos ponemos más nerviosos si la decisión es más importante o no. Depende de la percepción que tengamos de lo que nos jugamos en esa decisión.

Creo en el destino y creo que el destino te presenta oportunidades pero creo también que como he dicho antes no hay decisiones malas ni buenas porque pienso que todo tiene una explicación que va más allá de la mera explicación científica. Y si tomamos una decisión que nos lleva a algo desagradable es por algo. Por ello obviamente creo que el arrepentimiento no debería existir.
No soy un ejemplo de una persona que no se arrepiente por supuesto que no. He hecho cosas de las que me he arrepentido pero cada día aprendo un poco más que el anterior y sé con certeza que a partir de ahora intentaré no arrepentirme de nada. Intentaré hacer las cosas para que suponga un daño a las personas que quiero e intentaré no verme envuelta en situaciones controvertidas para no tener luego que arrepentirme.

El arrepentimiento es para mi un mal compañero, dura poco o mucho, te lo hace pasar mal, te da mucho en lo que pensar y no te aporta nada bueno. No debemos arrepentirnos pero lo hacemos con el mítico y si... o debí haber... Todos salimos de fiesta o hemos salido alguna vez. Todos hemos bebido alguna vez y todos nos hemos emborrachado alguna vez. Beber depende de la persona y que te emborraches también porque un día me bebo 4 copas y voy muy borracha otro día me bebo las mismas y ni lo noto. Cuando me he emborrachado hasta vomitar y tener la típica resaca al día siguiente ha sido por algo. Pero no me arrepiento porque yo tomé la decisión de beber hasta ponerme así, porque soy responsable con mis actos y porque si otro día no bebo será porque en ese momento haya tomado la elección.

Hablamos de otro tipo de arrepentimiento cuando se trata otro asunto en el que sabemos que algo está mal y que nos dará un resultado negativo pero aún si decidimos cometer tal acto y luego nos "comemos la cabeza" pensando en que no debí haberlo hecho pero lo hice.
La persona que se arrepiente de un acto en el que sabía lo que iba a pasar me parece que es una persona cobarde porque necesita encontrar una forma de sentirse mejor después de haberlo cometido. Las personas que están en la cárcel por ejemplo. Ese tipo de personas cometieron un error pero pudieron elegir no hacerlo en la mayoría de las ocasiones, aunque sé que hay excepciones.

Del arrepentimiento podría hacer un libro entero pero no tengo tiempo.

Pienso que arrepentirse no sirve de nada porque lo hecho no se puede solucionar, sólo podemos intentar cambiar nuestros actos futuros y aprender de los errores.



viernes, 4 de junio de 2010

ESTUDIANTES DEL MUNDO


Hoy hago un blog protesta.

Siempre tenemos amigos que nunca estudian y siempre aprueban o eso dicen.
Amigos que estudiaron la noche de antes y sacan más nota que tú.

Tú, estudiante que te tomas los estudios como algo serio, tú estudiante que tienes poca vida social cuando tienes exámenes y te pasas las horas estudiando y cuando te llama un amigo y te dice con un tono de alegría completa "eyyy vente a la playaaaaaa que no veas el día de playa que hace" y tú dices un envidiando y angustiado no puedo porque tengo que estudiar. Ojalá tuviera la posibilidad de partirme en dos y poder hacer las dos cosas a la vez, estudiar e ir a la playa.

Tú que te tiraste dos y tres semanas preparando un examen, estudiando todos los días de 4 de la tarde a 9 de la noche incluyendo sábados y domingos, y si es en época de exámenes también por las mañanas, a jornada completa.
Luego llega la hora del examen y no quieres hacer comentarios porque piensas que trae mala suerte y ves a todos tus compañeros hablando, riendo y planeando qué hacer después del examen. Se te acerca uno a decirte !ey¡ ¿qué tal? Tú lo miras de arriba abajo y observas que lleva el bañador puesto y unas chanclas, que tiene un moreno estupendo y que tu a su lado pareces la pared, sueltas un tímido pues no sé porque he estudiado mucho y te suelta con tono chulesco y superior: - "bah yo estudié dos días y bueno a ver la nota"-.

Luego dan las notas y ves que después de haberte tirado dos y tres semanas estudiando sin parar, suprimiendo tu vida social, para intentar aprobar un examen que te persigue que te hace tener pesadillas ves un 4. Tu existencia es un 4. Tu estudios son un 4.

Llegas a clase y mientras todos tus compañeros están riendo y hablando tu preguntas la nota a quién sabes que va a tener poca porque cuando preguntamos a alguien y nos dice un 7 o un 8 decimos que alegría, enhorabuena. Y por dentro estamos que nos morimos, estamos pensando que ojalá esa persona no hubiera hecho el examen.

Cuando ya tuvimos suficiente desgracia por un día se nos acerca el típico que no estudió o que por lo menos dice eso y piensas que seguramente esa persona tendrá menos nota, debería ya que las horas de estudio deberían ser proporcionales a la nota que saques, te sorprende y te dice tengo un 8. En ese momento te quedas con la cara descuadrada, desencajada. Con un cortés: enhorabuena, felicidades no veas la suerte que has tenido, mientras piensas por otra parte que se podría morir y que es una injusticia enorme, le das vueltas y piensas que no te ha merecido la pena las dos semanas de retiro intelectual que has tenido.

En esos momentos realmente te entran ganas de coger todo y tirarlo por la borda. Más de una vez te han desanimado ese tipo de estudiantes si se consideran así. Jamás los has visto por clase y no hablemos si hay que hacer un trabajo en grupo porque entonces tengo que hacer otro post entero.

Injusto es que nos tiremos la vida estudiando y no nos paguen. Injusto es que encima de todo eso cuando nos vamos de fiesta nos multen por hacer botellón en la calle, injusto es también que tengamos que pagar 8€ en algunos sitios por una copa, injusto es que tu amigo te diga que ha aprobado y no ha estudiado.

Nos reventaremos la cabeza estudiando, no tendremos vida social, bucearemos en pilas de libros, nos agobiaremos y será estresante. Cuando nuestros padres nos vean en el salón dirán oh dios has cambiado y todo eso porque no paramos de estudiar. Y todo para un 4 y para sufrir la suerte de otra persona el día de las notas... No es estudiar más. Es estudiar mejor. ¿Cómo se hace eso? Debemos preguntarle al que siempre saca buena nota y dice que no estudia o al que dice que estudió la noche de antes y luego tiene un 7. Creo que desvarío.

Este post es para los estudiantes como yo. Nos pasamos horas y horas estudiando para luego un 4 y aguantar al que sacó un 7 y no estudió. Pero con esto me quedo a gusto.


miércoles, 2 de junio de 2010

Te vas

No hay mayor desprecio que no hacer aprecio.


El odio es una forma de apreciar a alguien, el odio es darle demasiada importancia a alguien que no se la merece. No odiemos porque esa persona pensará que te tomas demasiadas molestias para con ella. Cansada estoy de ver que la gente dice este me cae mal, al otro no lo puedo ni ver, que odio le tengo. Pues no. Diciendo eso, pensando eso, viendo eso, simplemente con gastar saliva vemos que estamos tomándonos demasiadas molestias. No soy perfecta y por supuesto que dije eso más de una vez. Pero no gano nada odiando, pierdo energía, energía que podía estar usando en otras cosas.

Otro día lloraría, gritaría, pelearía pero hoy no me siento con fuerzas y tampoco siento que el motivo de mi situación merezca que le de más tiempo del que debería estar empleando en estudiar...

No puede ser. No quiero esto. Te vas porque quiero que te vayas y punto. No voy a huir más de esta situación. No lo voy a retrasar más porque es superior a mi. Cada día consume minutos, horas y no puedo. No debo.

Debo ser realista. No te irás.

Cambio de opinión a cada segundo. Estás en la puerta te vas a ir y ahora no quiero que te vayas ahora solo deseo abrazarte y no dejarte huir jamás, deseo cogerte la mano ponerla en mi pecho y que sientas como tengo el corazón.

Decirle eso a alguien duele, siempre debes ser sincera porque la mentira termina perjudicándote aunque pienses que no. No puedes, no debes jugar con los sentimientos de alguien tanto tiempo, nadie se merece vivir en la montaña rusa que tu te has creado para refugiarte del mundo exterior. Eres egoísta, hipócrita. Déjale irse, será más feliz porque las montañas rusas marean y terminan doliendo mucho más porque nunca pensaste que sería tan doloroso.

Pensé que no se iría quise por un momento que no se fuera, pero fue demasiado tarde.
Cuando bajé a toda prisa para alcanzar el ascensor, cuando salí a la calle, cuando crucé la esquina y vi que ya no estabas supe que te habías ido.



Y así es con todo. Indecisión. Miedo. Frustración. Arrepentimiento. Llanto.

Si tuviéramos la opción de saber el final. Si tuviéramos la opción de elegir. Nada tendría misterio pero nos ahorraríamos mucho en llantos, miedo, arrepentimiento, etc.








martes, 1 de junio de 2010

Pandora



Se abrió la caja de Pandora. Estábamos todos sentados alrededor del fuego. Nos mirábamos unos a otros y todavía no sé a quién se le ocurrió la idea de jugar a ese estúpido juego. Estábamos algo más bebidos de la cuenta, achispados diremos. Dijimos que describiríamos a una persona, daba igual la persona en sí y los demás debían adivinar quien es la persona en cuestión por la descripción. En esa descripción teníamos que dar dos cualidades positivas o buenas y otras dos malas o negativas y así adivinar cual era la persona que describía.

Absurdo. Lo sé. Nos caracterizamos por tener un grupo unido y con mucha relación durante mucho tiempo por eso siempre hemos coincidido en muchas cosas, siempre hemos pasado mucho tiempo juntos, viajes, tardes, días, noches. Podemos decir que nos conocemos bien. Siendo la psicóloga actué como tal y propuse esta dinámica realmente apreciada para solucionar diferencias en parejas o en familias pero no en amigos.

Por supuesto debí darme cuenta que las personas nunca aceptan bien las críticas aunque te aseguren lo contrario. Puede que se lo tomen bien pero interiormente siempre pensarán porqué yo, porqué a mi, etc.

Digamos que al igual que en el trabajo, en el colegio, en la universidad, en los grupos de amigos siempre hay unos que se llevan mejor con otros pero somos un grupo igualmente. Algunos están más tiempo otros menos, a unos les tienes más afecto y a otros menos, etc. Digamos que hicimos esa dinámica para intentar limar asperezas y mejorar nuestras relaciones pero nada más lejos de la realidad. Se produjo un intercambio de insultos, un intercambio de opiniones que terminó en discusiones y peleas. Los reproches estaban a la orden del minuto y a veces decíamos la cualidad negativa con miedo pero es la verdad y hay que honrar la verdad, no podemos ser falsos, aunque también por otra parte aprovechamos para sacar todo lo que llevábamos dentro. Obviamente al día siguiente nos arrepentiremos de todo lo que decimos para bien o para mal. Pensaremos si merece la pena lo dicho, o simplemente actuaremos como si no nos acordáramos de nada aunque sea lo contrario y no paremos de darle vueltas a lo sucedido.
Puede que volvamos de esa situación con un amigo menos, o con la idea de alguien bastante cambiada. Pero somos personas y no podemos dejar que estas situaciones nos hagan daño solo por callar, por no ser sinceros con los demás.

Pese a todo al día siguiente hablamos fríamente y habiendo calmado nuestros humos porque debemos mirarlo todo con perspectiva y nunca ser reacios a la posibilidad de cambiar y de ser mejores personas aunque eso lleve inscrito la sinceridad.

Aunque duela la verdad. Agradeceremos siempre que nos digan la verdad porque por eso podemos aspirar a ser mejores personas.

Podemos decir que le caemos mal a alguien, pero cuando le caemos mal a un alguien, dos alguien, tres alguien, cuatro alguien, cinco alguien entonces debemos empezar a preguntarnos si el problema está en nuestra persona.



Y aquí estoy yo



Este cuadro Munch. Este cuadro describe la incertidumbre, el miedo. Las dos sombras siempre me hicieron reflexionar.

Aquí estoy yo. Hoy no me siento con ganas de crear algo mágico ni misterioso, tampoco tengo ganas de contar mi vida. Hoy me siento extraña.

Mi felicidad hoy se puede resumir en lo siguiente: Me he dado cuenta de que la persona que a veces me hace llorar, otras me hace enfadar, otras me hace sonreir, esa persona... Me he dado cuenta de que está ahí. Conmigo, acompañando cada paso que doy, siendo mi juez, mi verdugo y mi salvador. Es amor. Sí. Es amor. Hoy me siento feliz por eso, me doy cuenta. He aprendido que las pequeñas cosas y que las verdades cuando te las dicen aunque te duelan te hacen crecer y te hacen ser más feliz. No podemos huir de lo que tenemos, no podemos huir de lo que somos, no podemos huir de nuestra vida. Es nuestra y está para eso. Nos lastima a veces y otras veces nos hace enorgullecer.

Hoy me siento extraña. Y mi tristeza se resume también en lo siguiente. Te echo de menos. Hecho de menos cada segundo que no pienso en ti. No estás aquí, estás muy lejos de aquí pero es suficiente para saber lo que siento por ti. Te hecho de menos, eres muy importante en mi vida y siento que cada día ese sentimiento crece. Eres el pasado y no puedo pasar página.

Mi vida es dura pero como la de cualquier persona. Me considero independiente y pienso que las personas independientes son personas cerradas en si mismas y que no quieren depender de otras. En mi caso darme cuenta que soy frágil, que dependo de personas, que mi vida no es nada sin ellas y que me gusta depender, me da miedo.
Ese miedo es un sentimiento que asusta porque no es miedo pero tampoco es cobardía. Me atrevo a decir que es incertidumbre de no saber lo que pasará al día siguiente si dependes de alguien.

Por otro lado me siento agobiada, estresada, espero demasiado de la gente siempre y cuando no me dan lo que espero me voy desilusionando un poco hasta que mi llama se apaga. No puedo esperar nada de nadie, es lo que aprendo de esas situaciones. No necesito nada de nadie. Todos me dan algo cada día que agradezco aunque no lo necesito.

Tenerte en mi pensamiento me hace débil pero tu me proteges. No tenerte me hace fuerte.
Tenerte en mi vida siendo mi juez, mi verdugo y mi salvador me da confianza y seguridad

¿Arriesgar todo a una posibilidad de felicidad al 100% o quedarte con una felicidad del 90%?


miércoles, 26 de mayo de 2010

Y lloré



Y Lloré, puse mis manos en tu cara, puse mi cabeza en tu hombro y lloré.

Te dije que te amaba con lágrimas saltando al vacío desde mi ojo hasta donde termina mi barbilla, pero se ha terminado todo.

El día que deje de amarte, el día que ame a otra persona como te he amado a ti será el día que un pintor pueda reflejar en un lienzo el sonido de una lágrima al caer.

Hoy soy más sabia, soy más mayor, una parte de mi murió, tu te llevaste la parte de mi que falta hoy, la parte de mi que en el recuento no dijo:-"¡¡presente!!"-.

¿Soy más feliz?. No lo sé. Lo único que sé es que he podido despertar de la pesadilla aunque me duela, aunque tenga la cara llena de lágrimas, aunque pueda decir que he sufrido pero también he vivido.

Has tocado con tus dedos mi cara, me has dicho que me amas, has hecho lo que nunca antes hizo nadie. Hiciste que mi cuerpo se estremeciera, en una noche de verano caluroso, bochornoso y pegajoso, hiciste que me muriera de frío por dentro, que se congelara mi tiempo.
Me sentí en una nube viendo mi vida ocurrir delante de mis narices. Todo pasaba y era tan mágico y tan irreal que apenas podía creer lo que pasaba.

Pocas personas pueden decir que han estado enamoradas al 200% que han perdido la noción del tiempo y del espacio por una simple sonrisa o por una simple llamada. He estado así.

Cuando despiertas de ese tipo de letargo y te das cuenta de lo que perdiste y lo que ganaste lloras. Lloramos porque nos hacen daño no solamente físico también psíquico.

Para qué sirve llorar.

Llorando te desahogas. No arreglas nada pero te desahogas y cuando estás cansada de llorar, tienes la cara y los ojos irritados, te ves absurda pero te sientes un poquito mejor. Ojalá sólo tuviéramos que llorar con las películas tristes o cuando alguien muere. Ojalá pusieran multas a todas las personas que nos hacen daño psicológico. Pero seamos realistas no las pondrán nunca y no debemos desesperarnos porque llorar nos sirve de consuelo.

Y el tiempo siempre cura las heridas más fuertes. Aunque dicen que el tiempo también es el olvido. Y la distancia...

Siempre queremos llorar en silencio, queremos llorar a solas porque nos da vergüenza, porque tememos que otras personas nos vean débiles, tememos que nos vean en ese estado. Y por eso a la persona que se sienta con nosotros y se deja ensuciar su camisa de nuestras lágrimas, a la persona que le honramos con nuestras penas, a esa persona se lo debemos todo y siempre se lo deberemos.

Y Lloré, con mi cara entre tus manos, me mirabas y decías que todo iba a salir bien porque ya estabas conmigo. Que olvide el pasado y me centre en el futuro, que encuentre de nuevo la felicidad máxima. En busca de la felicidad voy todos los días andando por las calles de mi pensamiento.

Una mujer muy sabia me dijo una vez: "En esta vida solamente hay que llorar por dos hombres: por tu padre y por tu hijo". Muy sabio.


A orillas del río piedra me senté y lloré. Un libro que te llega y te da que pensar.
Precioso, lleno de sentimiento y de reflexión.



Ser la psicóloga



Hace unos años me colgaron la etiqueta de la "psicóloga del grupo". Antes de nada debo decir que ser la psicóloga del grupo lleva implícito también la etiqueta de la cotilla del grupo.

Todo comenzó por mi mejor amiga. Para mi la amistad es consejo, apoyo, ayuda, no sólo emocionalmente sino en todo. Mi mejor amiga empezó a salir con chicos y ella, digamos que como un porcentaje muy alto de las mujeres se enamora del típico "malote" o como he leído en el blog de Su del cazador pata negra.
Siempre que una amiga nuestra se enamora de un cazador de este estilo le encendemos una vela.

Me da rabia, me da coraje, me enfada y me pone furiosa. Pasados los años de consejo con las amigas, de contarles mi experiencia y mi pensamiento, aunque sé que luego hacen lo que ven, porque claro siempre la consejera da consejos y la aconsejada puede aceptarlo y seguirlo o no, cuando te acercas a una de ellas porque sabes que le va mal con su pareja y le preguntas que como está para ofrecerle tu ayuda, para ofrecerle un desahogo porque todos lo necesitamos de vez en cuando, te dice que si ya estás cotilleando. A veces lo perdono porque sé que nadie quiere estar en una mala situación y nadie quiere sufrir por una persona que ama o le importa, pero otras me repatea, me dan ganas de no preguntar más y dejar que esa persona se ahogue y luego se de cuenta de que yo estuve ahí y no supo apreciarlo.

No soy la cotilla, no quiero ser la cotilla, no quiero serlo. ¿Acaso voy preguntando a todos por su vida sexual o por la vida sexual o amorosa de los demás y encima hago comentarios soeces? Por supuesto que no. Mi amiga realmente estaba mal y aunque luego me pidió perdón por el comentario me duele y además siempre me entero la última de todo.
Me contó su problema y le ayude, le hice sentir mejor, le hice ver la vía correcta. Ella me lo agradeció y por supuesto me dio un abrazo.

Sigo siendo una persona que siente y padece, que hace las cosas y al igual que la persona que tiene boca se equivoca.
Intento ayudar pero siempre tiene sus inconvenientes. Si al final lo pasan mal, lo pagan contigo, si lo pasan bien luego nunca recibes las gracias, si intentas mediar entre 3 personas la cagas como nunca y si sabes demasiado siempre te tienen miedo.
Nunca te acercas a las personas preguntando por sus vidas. Nunca te explicas el porqué del acercamiento que las personas te muestran. Tienes un imán que dice se aceptan problemas y consuelo.
Irme a la cama sabiendo que alguien escuchó lo que tenía que decirle al menos, alguien que se quedó simplemente 5 minutos de su vida no pensando en su problema y pensando en lo que le contaba la chalada que le hablaba, me hace sentir realizada, llena, útil.

Todas las personas tienen que encontrar su lugar en el mundo. A veces he escuchado que las personas cuando se enamoran y encuentran su pareja ideal encuentran de este modo su lugar en el mundo. Me da igual como lo encuentren lo que me importa es que lo busquen y terminen por encontrarlo, porque así me sentiré plena de satisfacción.

A veces las personas encuentran su lugar en el mundo recorriéndolo

Mi conclusión: La amistad es como la confianza tarda años en forjarse y minutos en destruirse

El día que grite que no quiero tener más secretos será el día que mi alma se vuelva pura


miércoles, 19 de mayo de 2010

Tengo miedo a la soledad


Tengo miedo a la soledad porque es cruel.

Tengo miedo a la soledad porque nadie quiere estar solo

Tengo miedo a la soledad aunque sea joven

Tengo miedo a la soledad porque nunca fui tan feliz

Tengo miedo a la soledad porque estuve sola una vez y no quiero repetir

Tengo miedo a la soledad, a quedarme a solas con mis pensamientos y ver la realidad

Tengo miedo a la soledad porque fui feliz con algo, lo perdí y quiero que vuelva ese algo

Tengo miedo a la soledad porque me siento aislada

Tengo miedo a la soledad porque no llevo bien eso de pensar mucho

Tengo miedo a la soledad porque cuando la soledad te atrapa te hace pasarlo mal

Tengo miedo a la soledad aunque pueda estar rodeada de 1000 personas

Tengo miedo a la soledad porque tengo edad suficiente para tenerle miedo

Tengo miedo a la soledad porque siempre se cobra una victima que luego se arrepiente.

Tengo miedo a la soledad. Tengo miedo a ver la realidad. Siempre se tiene miedo a algo que jamás pensamos ni decimos porque al expresarlo nos volvemos frágiles, tiernos, hermosos en la distancia, nos volvemos de cristal.

Tener miedo no es bueno, pero tampoco malo, tener miedo nos enseña a ser mejores porque ciertamente lo que no nos mata nos hace más fuertes.



Porqué



Se lo huele, se lo olió fijo, estoy empezando a pensar que tengo un topo en mi vida. Cuando me decido a hacer algo que por fin cambiará mi vida, mi estado personal ahora mismo. Viene y me hace saber de buenas maneras que me ama, que soy lo mejor que tiene que se moriría si me dejara que quiere pasar un día mágico conmigo, etc. ¿Porqué? Estoy desesperada ya, no sé qué hacer, no sé qué decir. Si alguien me dijera lo que debo decir o hacer, que alguien me lo diga pero que me asegure al 150% que lo que haga o diga está bien.

Necesito escribir para sacar lo que tengo dentro

Me siento mal, quiero meterme en mi cama y no salir, quiero comer helado y no parar, quiero volar a un mundo en el que todo sea perfecto, en el que la máxima preocupación que tenga sea qué ropa ponerme o qué hacer de comer ese día. No quiero tener la tan pesada responsabilidad de hacer daño a la gente. Ya me lo han dicho unas mil veces, que soy demasiado buena, que dejo pasar todo por alto, que siempre miro por los demás y nunca por mi, o que miro por mi en última instancia.

Me muero por dentro. Quiero gritar, pegarle a algo, que coraje me da no tener fuerza en estos momentos, que coraje me da que sean las 23:21 de la noche y no pueda gritar con todas mis fuerzas.

"Te amo, eres lo mejor que tengo, quiero estar contigo toda mi vida, casémonos". Qué coño me ata a ti... qué coño hace que me digas eso y me replantee todo.

¿Ceguera de amor? ¿Estoy ciega? Joder que no puedo más que esto me consume que te necesito pero no te quiero conmigo, que quiero verte pero no quiero que me hables, que quiero que existas pero no quiero hacerte daño.

Si te dijera todo esto, si te dijera todo lo que siento y te lo tomaras bien, si no te implicaras tanto emocionalmente y pudiéramos hacer nuestras vidas, nuestras felices vidas por otro lado, te diría todo esto.
Tengo en mi conciencia la pesada carga de no querer hacerte sufrir, no quiero que llores, no quiero que le pegues a nadie, no quiero que te lo tomes mal, aunque a mi me suponga todo lo que yo no quiero para ti. Yo tengo en mi mano el poder de hacerte daño, aunque suene cruel, aunque suene mal, aunque suene a asesino y lo que no sé es si quiero hacerlo.

¿Porqué una carga tan pesada puede hacer que nos replanteemos cosas importantes en nuestra vida, porqué hay hombres, mujeres, jóvenes y mayores que matan sin pestañear, que aprietan el gatillo o le pegan una paliza a sus parejas sin remordimiento alguno y yo no puedo dejarte, porqué? ¿Porqué esta situación me quita el sueño y a ellos les da sueño?

Que alguien me diga el porqué

Amor Químico



Hace unos días vi un documental llamado la química del amor. Me encantó. Es del programa redes de Eduard Punset. Exponía todos los entresijos químicos y todos los procesos fisiológicos que están implicados en el amor, en el enamoramiento más bien. Decía que la unión de las hormonas, los androgenos y los estrogenos nos subía la libido y por eso los amores de adolescentes son los más dolorosos y los que nunca olvidamos. Emitimos más olor, despertamos deseo en nuestras parejas y todo eso se asume a una época de bienestar y alegría.
Todo ello demostrado científicamente.

Creo en el amor. Cada día te levantas con una expectativa diferente, con unas intenciones nuevas, con unos propósitos diarios, mejores que los del día anterior. Eso es para mi el amor. Que la persona por la que sientes amor, con solo mirarte a los ojos te diga todo lo que estás sintiendo en ese momento. La persona que se queda sentada a tu lado sin decir una palabra, o que te dice justo lo que necesitas oír, la persona que cuando te mira, te da un abrazo y te dice que te quiere suena como una bocanada de aire fresco, mejor que cualquier canción o suena mejor que cualquier parrafada de psicólogos.

El amor es para los románticos, para las personas que creen, que tienen fe, que piensan en ser y estar solamente para y con sus respectivas parejas.
Pienso que hoy en día, en la actualidad de esta sociedad repleta de consumistas y consumismo, en la que debo incluirme, la persona que es egoísta es incapaz de amar.
El amor es químico, cierto, demostrado científicamente, son hormonas puras las que hacen que queramos estar y pasar el tiempo con la otra persona pero después de muchos años cuál es la fórmula para seguir estando con esa persona, en el documental que vi decían que se pasaba del amor al cariño y ese cariño se convierte en una figura de apego importante en nuestra vida.
A qué se deben tantos divorcios o tantas separaciones, rupturas, desacuerdos, peleas, etc.
Creo, pienso y apostaría por afirmar que se debe al egoísmo de las personas. El egoísmo, del griego ego [yo] e ismo [doctrina o práctica], se define como aquella conducta consistente en poner los intereses propios en primer lugar, lo contrario al altruismo.

Para mi las personas egoístas son incapaces de ponerse en el lugar del otro, por tanto, pienso que jamás dejan de hacer daño a la otra persona.
¿Qué es la relación de pareja.? Una muestra de compañerismo mutuo, de amor mutuo, de respeto mutuo, de comprensión mutua.
En todas las relaciones hay uno de los dos que aporta, aprende y enseña más que el otro, pero cuándo eso se convierte en una distancia demasiado importante la situación se hace demasiado insostenible. Por eso hay parejas que se rompen, se divorcian, etc. porque se sienten desdichadas, se sienten que lo dan todo para nada y a veces no les compensa. A veces nos cansamos de darlo todo sin recibir nada a cambio y las personas que no se cansan son siempre las que más sufren.

En el documental realmente deja abierto todo un debate para que los espectadores pensemos en ello. Desde mi experiencia propia he de decir que el egoísmo es malo, debemos ser egoístas pero en la medida justa y a veces debemos dejar el egoísmo a un lado y ser altruistas para los demás.
No podemos pasarnos la vida dependiendo de los demás pero tampoco podemos pasarnos la vida dependiendo siempre de nosotros mismos...

¿Es la relación perdonar todo y darlo todo por el otro? ¿las personas románticas son las más altruistas?

lunes, 17 de mayo de 2010

Ella



Ella me tiene loco, despierta cosas en mi que jamás pensé que existieran.

La conocí en verano. Nuestras familias veraneaban en el mismo lugar. Teníamos 4 años la primera vez que nos vimos. Me dijeron mis padres que fuera educado que no hiciera nada malo y me comportara.
Llevaba dos coletas y le tiré del pelo, ella gritó y como consecuencia me quedé una semana sin poder bajar a la piscina ni visitar la playa, por supuesto me tuve que disculpar con ella porque los niños buenos no hacen eso. Desde aquel entonces la odié, me dije a mi mismo que jamás volvería a hablar con ella porque por su culpa me castigaron y me quedé sin mi ansiado verano. Cuando eres un niño y te quitan el verano, esa época del año que tanto ansías, odias, matarías por ella.

Pasaron los años y seguíamos acudiendo al mismo lugar año tras año con los mismo vecinos a veranear. Cuando cumplí 17 años no quise ir porque me sentía mayor, era mayor y tenía ganas de quedarme en casa, en la ciudad saliendo de juerga y fiesta todas las noches del verano, conociendo chicas, besando a todas las que pudiera, ligando. Hacía 3 meses que me habían quitado los brakets y que había empezado a ir al gimnasio.
Celebré mi cumpleaños, me tiré un mes entero estando de fiesta y no hacías más que estar con los amigos e ir a la piscina a coger color. Me eché un par de novias con las que estuve unas semanas y tenía amigas con derechos.

El año siguiente fue distinto me obligaron a ir porque sería el último ya que vendíamos el piso de la playa. Cuando llegué como todos los años, puesto que ya era un ritual, dejábamos las maletas, nos peleábamos mi hermano pequeño y yo por la litera de arriba, lo cual terminaba solucionándose con una colleja que le propinaba, el se quejaba a mi madre y terminaba dándome la razón e íbamos a ver a los amigos de mis padres. La vería a ella después de 2 años sin saber de ella, tenía un vago recuerdo de ella pues la última vez que la vi llevaba aparatos y tenía granos por toda la cara. Ella es un año menor que yo. Yo acababa de cumplir 18 me sentía libre, mayor de edad y no me apetecía bajo ningún concepto pasar las vacaciones en unos apartamentos con mi familia.

Y la veo. Crucé la puerta de los vecinos y allí está ella. Mágica, brilla una luz a su alrededor, tiene unos ojos rasgados y ojivales preciosos de color verde en los que nunca antes reparé. Tiene un largo cabello castaño claro y ondulado el cual estaba adornado con unas cintas del pelo de color rojo a conjunto con su camiseta, una nariz pequeñita y resultona. Unos labios gruesos y tiernos pintados con carmín rosa. Ahí está ella, de pie, con una mirada angelical.
Me enamoré en el instante que bajaba mi mirada y reparé en su pecho, en su cintura, en sus uñas, en su altura. 1'69 cm de pureza, de sabiduría, con 17 años, por dios, está preciosa. No me cabe en la mente cómo pudo cambiar tanto en dos años cómo me perdí dos años. En un segundo, por mi mente pasaron todos los recuerdos que tenía de ella.

Me saludó tímida con algunas reticencias. Se acercaba hacia mi y en ese momento deseaba con unas terribles ganas y con un calor enorme en mi cuerpo tocarla, besarla, abrazarla, quería quitarle la ropa y hacerla parte de mí allí mismo. En cuanto me dio una colleja desperté de todas mis conjeturas y sueños. Me dijo que me la debía. Ella siempre fue una niña introvertida y tímida. Creo que en cuanto cumplió los 17 se olvidó de todo aquello.

Empezamos a hablar todos los días, a ir a la piscina reuniéndonos con nuestros amigos, íbamos a la playa, salíamos todas las noches al paseo marítimo. Estaba absorbido por ella, siempre estaba con ella en cualquier momento.

Y llegó nuestro primer beso y nuestra primera vez. Soñé con ello desde el primer día que la vi. Estaba en el cine con ella teníamos las manos cogidas y cuando salimos del cine me dijo que se había olvidado el bolso, como un perfecto caballero, fui a por su bolso. Yo estaba encantado era feliz solo con mirarla, con cogerle la mano estaba en un éxtasis, en una nube con mariposas en el estomago constantemente. Me dio las gracias se inclinó hacia mi y me besó, recuerdo su olor, recuerdo sus labios húmedos con sabor a palomitas dulces. Cuando me miró yo seguía todavía con la boquita de piñón, sonrió le parecí gracioso. Jamás pensé que una mujer, una chica me pudiera hacer parecer tan tonto, tan frágil y tan absurdo. Estaba en el cielo, la amaba, quería pasar con ella el resto de mi vida.

Sin darme cuenta se nos pasó el verano volando ella debía volver a su ciudad a estudiar y yo debía volver a la mía compartimos los messengers, teléfonos, tuentis, etc. para seguir en contacto porque quería seguir en contacto con ella.

Ahora estoy aquí sumergido en mi pena. Al año siguiente ansiaba verla en el apartamento de verano el cual hice que mis padres retrasaran la venta porque debía estar con ella, verla, tocarla, amarla.

Y cuando llegué, vi a sus padres que estaban recogiendo las cosas. Ella había llegado dos semanas antes, estaba sin internet, yo estaba de exámenes y dijimos que nos veríamos dónde siempre.
Allí terminó todo. Sus padres me miraron y me dijeron que hacía una semana que había muerto por culpa de uno de nuestros amigos. Cogió el coche estando muy borracho, ella iba detrás con 2 personas más estaban todos borrachos y sin cinturón.

Deduzcan cuál es mi pena... No daba crédito a lo que sucedía a mi alrededor. Murieron dos de los 5 que iban en el coche. En cuanto vi al que conducía le pegué, lo agredí de tal manera que cuando me separaron me di cuenta que estaba fuera de lugar, me había pasado, pero me había arrebatado mi vida, qué esperaba.

Cuando te quitan el corazón, cuando te despojan de lo que más amas en esta vida. Jamás te recuperas, jamás vuelves a sonreír como ella te hizo sonreír

Disfrutemos de las pequeñas cosas de la vida y aprovechemos el momento CARPE DIEM



Nadia en una encrucijada


Nadia en una encrucijada.

Con Alberto Nadia conoció una parte de la vida que estaba oculta a sus ojos. Alberto le saca 4 años y eso es experiencia. Para Nadia Alberto suponía libertad, independencia, madurez, cultura de la calle.
Nadia se caracteriza por ser una chica criada en una familia de 4 miembros demasiado sobreprotectora con ella. Tenía reglas, leyes, normas que debía cumplir. Debía ser una estudiante modelo, debía estar apuntada a toda clase de talleres que desarrollaran su intelecto, debía estar en casa a la hora que sus padres le decían, iba todos los fines de semana a visitar a sus abuelos con su familia, la familia compartía mucho tiempo. No es de estas familias que están los hijos aislados de los padres en sus habitaciones haciendo sus vidas diarias sin compartir ni una palabra más que no fuera sobre la comida o la hora de llegada, no, esa familia está muy unida y comparte muchas horas al día. Sus padres le exigen mucho siempre le han exigido mucho y lo continúan haciendo, pero ella no se revela, no actúa como los demás adolescentes, es una chica madura que respeta las opiniones de todos aunque no las comparta. Aunque sus amigos se burlen de ella por tener un toque de queda ridículo.

Alberto en ningún momento la obligaba a hacer nada que ella no quisiera. Con Alberto fue a su primera fiesta, bebió su primera copa, probó su primer cigarro, su primer porro, probó el sexo. Alberto fue como su mentor en la vida pero créanme ella es una chica que jamás se ha influenciado por nada, no es de esas personas que sigue como los borregos todo lo que dicen o hacen los demás. Es de ideales propios aunque la palabra es fácil de escribir conlleva una responsabilidad enorme y es acorde a su definición. En una sociedad en la que se encontraba con 16 años sus amigos habían recorrido ya todas las discotecas de su ciudad y se habían emborrachado un par de veces.
Ella veía libertad y disfrute. Por esto si ahora le preguntas cuál fue el mejor año de su vida sin duda te dirá todo el año que tuvo 17.
Sus padres en Alberto veían al hombre que la podía proteger de todos los problemas que le podían surgir y por ello aflojaron la cuerda que sujetaba por el cuello a Nadia.

Atrás quedó Luis.

Pasaron 3 años en su vida y nos encontramos en la actualidad. No quería ir a la cuestión que me importa realmente sin antes poneros en un contexto explicativo.

Actualmente Nadia y Alberto están juntos, son pareja con sus más y sus menos, con sus peleas y sus reconciliaciones pero están juntos.

En Enero de este año ella volvió a saber de Luis vía messenger. Éste le contó porqué había desaparecido de su vida y quería compensarle por esos tres años de ausencia, de no saber absolutamente nada, de irse sin compartir con ella ni una despedida que se merecía no . Te quiero, le dijo, te amo, nunca te olvidé, es más tu me ayudaste a seguir vivo. Le dejó claro que sus intenciones para con ella eran de pasar toda la vida juntos y de establecerse juntos. Ellos se habían amado. Ella jamás lo olvidó podía no pensar en él pero no olvidó.

Nadia se vio en un segundo con una soga al cuello. Ella fue tajante, dura, fría. Le expresó su disgusto, su desconfianza hacia él, su inseguridad, su miedo a sufrir de nuevo. Quería despertar del sueño, se sentía mal, pensaba que era una ilusión que le estaban gastando una broma o simplemente era alguien que le estaba mintiendo constantemente.

¿Porqué ahora? Tengo a mi novio, estoy feliz, llevo mis estudios. ¿Porqué apareces ahora?
Y se fue a dormir. A dar vueltas en la cama en realidad porque cuando el le dijo quién era, el corazón le palpitó fuertemente.
Se halla en una encrucijada sin saber qué hacer. Sólo quería hablar con el y que le contara sus tres años perdidos sin saber nada de ella.
Lo que ella no sabe que hablar con él empeorará su situación sentimental porque ahora se replanteará muchas cosas.
Continuará


domingo, 16 de mayo de 2010

Un hombre con historia

El hombre que habla poco, siente mucho.

Tan real es esta afirmación como la vida misma.
Conozco a un hombre que a sus 25 años ha pasado por muchísimas experiencias dignas de contar. Muchas personas queridas que ha perdido, muchas metas en la vida que se ha fijado y no ha cumplido. Muchas circunstancias que le han llevado a situarse en el lugar que se encuentra hoy. Esta persona tiene mucho que contar, mucho por lo que escribir y ojalá pudiera hacerlo, pero le faltan los medios para expresarse.

Con sólo 5 años comenzó a criarse con su abuelo. Compartió días de enseñanza de riñas y de diversión con su abuelo. Su abuelo lo era todo para él, le daba cariño, un cariño paternal que le faltaba debido a los continuos y duraderos trabajos que su padre y madre tenían. Lo conocí y hablé con él e intimé con él.

Es un hombre que sabe mucho de la vida que ha recorrido mucho en muy poco tiempo y que se ha visto obligado a madurar sin quererlo. Su abuelo cazaba, le encantaba ir de caza, tenía perdices y escopetas, eso hacía que su nieto se entusiasmara por pasar tiempo con él aprendiendo cosas sobre la caza, los animales, las armas, dar un puesto. Un puesto de cacería, cuando alguien dice que va a dar un puesto de cacería se refiere a estar horas sentado, habiendo puesto una perdiz en una jaula para que ésta cante y atraiga a otras perdices, y esperando para poder matar a las otras perdices que vienen a reclamar su territorio y a echar al macho intruso de allí. El puesto se hace con una lona de camuflaje, te sientas y esperas horas hasta que se de la situación comentada anteriormente. Pues bien, él se iba a las montañas con su abuelo, se quedaban sentado horas y horas compartiendo momentos que le encantaban.

Su abuelo fumaba y se puso bastante enfermo, estuvo sus últimos días en el hospital. Su abuelo le dijo unas palabras que tuvieron cabida en su vida entonces y le siguen pesando a pesar de no tener culpa de nada. Cuando el fue a visitarlo con la mujer que estaba saliendo su abuelo lo miró a los ojos y le dijo que se quedara allí que no se fuera, pero él no se podía quedar, no podía, le pesaba demasiado estar así y ahí viendo cómo la persona que más quería por encima de cualquier otra pasaba por esa situación. Guardaba la compostura, sabía estar ahí pero no se sentía capaz de expresar todo lo que sentía.
Su abuelo murió al par de días y esto íntimamente lo guarda, cada día de su vida se acuerda. Por esto y por muchas otras situaciones merece tener a alguien que lo ame, que lo respete y merece ser idolatrado. Dejó a un lado la caza desde la muerte de su abuelo porque realmente no se veía capaz de coger una escopeta y ver que su abuelo no estaría ahí para él.

Hace unos meses volvió a cazar, se lanzó, se sacó las licencias de caza. Le pidió a su abuela que le diera el puesto de camuflaje de su abuelo y esto me chocó porque fui con él a cogerla y me dijo que el simple olor de la tela le recordaba a él. La llevó a arreglar porque necesitaba algunos remates y no quiso bajo ningún concepto que quitarán los rotos producidos por quemaduras de cigarros. Vi una lágrima caer por su mejilla, vi cómo tocaba la tela y vi cómo la olía sin parar. Me llegó al corazón porque sin decir una palabra vi cómo sentía tanto en tan pocos minutos y con algo que para mi era tan insignificante.

Esto me hace pensar que éste hombre, por supuesto no puedo generalizar porque no tengo los medios, es increíble, visceral y guarda en su cabeza todo lo que vive tanto sentimientos como experiencias y actos.

De él todavía me queda mucho por aprender. Me identifico con las personas que analizan los comportamientos, las actitudes de los demás, de las personas que me rodean y realmente nunca pude ni tuve el valor de entrar en su corazón. Su cara es un libro abierto, sus gestos y lo más importante su mirada.

No estoy acostumbrada a grandes ni a pequeños gestos. Cuando una persona tiene dudas sobre otra y a veces se plantea romper la amistad, o romper la relación sea del tipo que sea siempre la persona en cuestión a la que vamos a dar la mala noticia nos sorprende con algo genial y estupendo que por un momento nos eleva a un lugar de placer y lujuria que es alcanzable en pocas situaciones.
¿Qué hacer? Cuando todos tus argumentos se desmoronan en un segundo, cuando un hombre con solo mirarte hace que tu mundo arda, que tu corazón arda aunque unos segundos antes estaba congelado y tenias la expectativa de gritarle. Cuando te das cuenta que un hombre, que éste hombre es tan visceral se te ponen los pelos de punta.
Destruye todas tus expectativas te quedas en blanco y creerme es una mágica sensación porque tu amor incrementa y deseas siempre saber más y conocer más.

Por tanto, ¿qué aprendí hoy?

Que todas las personas son únicas y complejas como ellas mismas y que siempre un hombre que habla poco siente mucho. Y cuando crees que algo está acabado surgen los milagros. Y esto lleva a otra pregunta existencial ¿Cuándo es demasiado tarde? A esta pregunta otro día os daré mi opinión.

Por cierto, este hombre es Alberto.