Entrada nº 300
Un año y poco más por aquí. Gracias.
A las 5 de la madrugada, en una calle que se va vaciando con el paso de los minutos hay una joven que espera un autobús en una parada que hace tres días justos la quitaron. Ese autobús era motivo para esperar toda la vida entera, era motivo para estar allí sentada. Después de que la noche no saliera como ella quería simplemente se sentó albergando la esperanza de que en algún momento sonaran las puertas y los frenos gastados del c4 que pasaría por aquella calle.
Una noche con muchas emociones, de las cuales no se arrepiente de ninguna, una noche hermosa con las mejores personas que pudo pasar, pero ahora era tiempo de pensar, de meditar en todo lo que había pasado y de hacer un feedback de las cosas que le reportarían una mínima felicidad.
Solo tenía ganas de meterse en la cama, quitarse el maquillaje, el vestido, los tacones, los pendientes, los colgantes, etc. Desarmarse como ella dice con gracia, desarmarse y volver a ser la joven entusiasta, sin complejos, con ganas de vivir la vida, etc. Con ganas de ser, de estar, de padecer, de vivir, de sentir, de volar en su pequeño universo.
Llegó el autobús y mis pensamientos cesaron, me situé al final del bus, me puse los cascos pues me quedaba una hora para llegar a casa y poder desarmarme. Por el camino veía que en la ciudad siempre hay gente despierta, gente que empieza a hacer negocios, gente que se va yendo a su casa, gente que sale a primeras horas de la mañana para hacer un largo camino y poder trabajar. Pensaba muchas cosas en el camino mirando al resto y bueno llegaba a las conclusiones de que le preocupaban muchas cosas que no tenían el más mínimo sentido con el resto del mundo ni con el resto de las personas.
Llegó a casa por fin, se desarmó y supo cuando se metió en la cama y se arropó que el mundo no se terminaba por una mala noche, que las cosas salen así por algo y que siempre le da demasiada importancia a las cosas pequeñas. Se acordó del principio de Ockham, el cual dice que hasta el problema más complicado puede verse resuelto con la solución más simple y sencilla.
Al día siguiente se despertó siendo más madura y más sabia con respecto al día anterior.
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lunes, 27 de junio de 2011
lunes, 21 de marzo de 2011
Madre Tierra
A veces las imágenes valen más que mil palabras y la ausencia de imágenes denota más que la imagen propia. Estamos viviendo momentos de desesperación, de incertidumbre y de temor, nos cuesta decir en voz alta nuestros miedos porque sabemos que tarde o temprano se harán realidad, saldrán a la luz y nos devorará cual terremoto, cual bomba, cual persona que quiere arrebatarnos nuestra vida.
Ahora más que nunca nos damos cuenta que a todos nos da miedo la misma cosa, que sentimos que la finitud está detrás nuestra y notamos en la nuca como exhala su aire desnudo, está tan presente, tan cerca y a la vez tan lejos, sentimos que se termina el mundo, tenemos miedo pero no queremos reconocerlo porque si lo decimos en voz alta tal vez resulte peor, vamos por la calle meditando y dándonos cuenta de que a dónde vamos a llegar, todo en esta vida tiene un final pero unos han firmado ya de por vida y adelantan sus muertes de manera acelerada.
Desde chica he pensado que si me metía debajo de mis sábanas era invencible, que nada ahí debajo podía hacerme daño o tocarme incluso, la pequeña realidad, el pequeño sueño de ser inmortal, de ser invencible y de que el mundo se podría ir a la mierda que a mi no me afectaría debajo de la manta.
Cada día que pasa y cada día que voy acumulando en mi espalda, experiencia y sabiduría me deja más a entre ver que ya no hay nada de esa niña que se escondía debajo de la sábana porque esa niña se ha dado cuenta de que nada se puede hacer ya. Se deberían haber hecho muchas cosas antes de haber visto las orejas al lobo, se deberían haber unido fronteras, haber hablado diferentes líderes, haber establecido diferentes promesas todas a poder cumplirlas.
Te haces mayor y apesta porque te das cuenta que nadie hace nada por ti, que todos son egoístas y que este mundo necesita una redención para darse cuenta del enorme daño que está haciendo a la naturaleza.
Ahora puede que salga mi yo más creyente pero la verdad es que creo que el terremoto y el maremoto es un castigo porque algo mal estamos haciendo. Solo quiero tomar conciencia y por lo menos poder decir algún día que yo contribuí con la madre tierra en algo. Hoy plantando un árbol y mañana espero que cuidando de la tierra que nos queda.
Esa es la niña asustada que se oculta en mi interior, me falta el coraje, me falta el valor...
Ahora más que nunca nos damos cuenta que a todos nos da miedo la misma cosa, que sentimos que la finitud está detrás nuestra y notamos en la nuca como exhala su aire desnudo, está tan presente, tan cerca y a la vez tan lejos, sentimos que se termina el mundo, tenemos miedo pero no queremos reconocerlo porque si lo decimos en voz alta tal vez resulte peor, vamos por la calle meditando y dándonos cuenta de que a dónde vamos a llegar, todo en esta vida tiene un final pero unos han firmado ya de por vida y adelantan sus muertes de manera acelerada.
Desde chica he pensado que si me metía debajo de mis sábanas era invencible, que nada ahí debajo podía hacerme daño o tocarme incluso, la pequeña realidad, el pequeño sueño de ser inmortal, de ser invencible y de que el mundo se podría ir a la mierda que a mi no me afectaría debajo de la manta.
Cada día que pasa y cada día que voy acumulando en mi espalda, experiencia y sabiduría me deja más a entre ver que ya no hay nada de esa niña que se escondía debajo de la sábana porque esa niña se ha dado cuenta de que nada se puede hacer ya. Se deberían haber hecho muchas cosas antes de haber visto las orejas al lobo, se deberían haber unido fronteras, haber hablado diferentes líderes, haber establecido diferentes promesas todas a poder cumplirlas.
Te haces mayor y apesta porque te das cuenta que nadie hace nada por ti, que todos son egoístas y que este mundo necesita una redención para darse cuenta del enorme daño que está haciendo a la naturaleza.
Ahora puede que salga mi yo más creyente pero la verdad es que creo que el terremoto y el maremoto es un castigo porque algo mal estamos haciendo. Solo quiero tomar conciencia y por lo menos poder decir algún día que yo contribuí con la madre tierra en algo. Hoy plantando un árbol y mañana espero que cuidando de la tierra que nos queda.
Esa es la niña asustada que se oculta en mi interior, me falta el coraje, me falta el valor...
miércoles, 2 de febrero de 2011
Sucedió en verano.
Tu inconfundible aroma, era algo que me embriagaba, iba por los pasillos y allá donde mirara te veía por todas partes, aquello era como estar obsesionada. Era tu aroma el que no me dejaba tranquila, te tenia plasmado en mi y sentía la necesidad de hablarte, de decirte todo lo que llevaba dentro.
Cuando las luces se apagaban, cuando el timbre sonaba y los adolescentes se habían ido me entraba una necesidad imperiosa de ir hacia tu despacho y decirte todo aquello que me había servido para rellenar los cuadernos. No podía ser que esta locura pudiera conmigo, no podía ser que tu simple aroma me dejara petrificada, me amargara la mera existencia y me hundiera necesitando todos los días como el comer ver tu clase, ver tu moto aparcada en la parte de atrás. Me decía a mi misma que era simple que con dejar de pensar en ti se solucionaba pero no podía. Era lo más prohibido que tenía en mi vida, por ello, estaba empezando a obsesionarme demasiado con mi aspecto, con mis estudios, con mis amistades. Todos mis amigos me parecían críos cuando se preocupaban solamente si habría partido de fútbol los viernes. En cambio tu me llenabas con todo lo que decías, me dabas motivos para leer libros que apenas comprendía y que tardaría años en entender, creo que nunca te diste cuenta de lo que significaste para mi.
Y entonces sucedió que alguien escuchó mis plegarias que empezaste a darte cuenta de que no era una simple adolescente. Me saludabas, me sonreías y creo que eso me bastaba pero aquel día te juro que fue el mejor día de mi vida. Fui a la librería el jueves, a comprar el libro que una vez más me recomendaste y me encontré contigo. Fue irreal pero comenzamos a entablar conversación y no sé supongo que se paró el tiempo y lo disfruté. Algo comenzaba a ir entre nosotros, yo lo sabía y el lo sabía pero qué más podía pedir. Ese verano acudí a un campamento de músicos como voluntaria y allí estabas tu dando clases. No sabía si quiera que tuvieras guitarra. Pasó lo que pasó y fue realmente alucinante. Te amaba, te quería, tenía las hormonas alucinando en colores y sabía que era real. El campamento se acabó, me dijiste que nos veríamos en clase y todavía sigo esperando.
Para mi sorpresa hoy cuando fui a hacer un examen y me encontré con él. Un saludo cordial, unas preguntas rutinarias y de cortesía y bueno cada uno por su camino. Pienso que a lo mejor ha sido un sueño, hago el examen pensando que todo es irreal y un sueño y bueno no sé qué pensar. Intercambiamos teléfonos y me dijo que me llamaría, espero que no lo haga porque entonces tendré que contarle lo que supuso para mi no volverlo a ver...
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