Aquí me encuentro. Puede que sea una entrada sincera y puede que simplemente me deje llevar sin pensar en lo que escribo.
Pecar es de personas humanas, pecar es de personas que comenten errores y que son perfectas a su imagen y semejanza. Pecar pecamos todos y arrepentirnos lo hacemos solo unos pocos. Darnos cuenta de los errores lo hacemos todos y manifestar que hemos errado solo unos pocos. Somos sabios, somos inteligentes y capaces de pensar en todos nuestros actos meditando y viendo las consecuencias desde otro punto de vista.
Los controladores aéreos han pecado de pereza, Marta Domínguez de soberbia, de envidia y de avaricia.
Desde la barrera todo se ve sin preocupaciones, sin hechos factibles, simplemente se puede tener una realidad que se acerque ligeramente a lo que se es cada día.
Pecamos todos y pecamos porque muchas veces nos encontramos con que no lo podemos evitar.
A grandes rasgos mi vida ahora está cometiendo muchos cambios, mi vida ahora se está viendo bastante revolucionada y por eso paso la mayor parte del tiempo pensando en una nube que en la tierra real.
Hoy no quiero pensar más, hoy simplemente quiero adquirir más sabiduría de la que tengo y estudiar a otras personas, hoy quiero adentrarme en vuestras mentes, en vuestras entradas y leeros para saber qué pensáis de todo esto.
El pecador siempre será cazado tarde o temprano, el bien siempre tiene que tener una balanza con el mal porque sino se desestabiliza el mundo completo y la vida es simple pero complicada a su vez. Nos queremos esmerar en pensar que detrás de las cosas más sencillas se hayan mecanismos completamente complicados y bastante misteriosos aunque no sea así. Nos torturamos y pensamos que debemos ser buenos, que debemos ser los mejores en todo y que realmente pecar es el sendero de la amargura.
Mi opinión al respecto. Si existe el cielo y el infierno ellos deben ser los que se disputen las personas que vayan a cada cual, porque ni los buenos son tan buenos, ni los malos tan malos.
domingo, 12 de diciembre de 2010
miércoles, 8 de diciembre de 2010
La gula.
Esta entrada es para hablar y dar mi grito de guerra sobre el considerado último de los pecados capitales.
Es el último que menciono pero no por ello más ni menos importante.
Lo expondré y otro día haré mi conclusión sobre esto de pecar.
LA GULA.
Comer por comer, aunque uno esté saciado sigue comiendo, aunque no tenga hambre, come. Come con la excusa de estar contento, deprimido, nervioso, cansado, hambriento, aburrido. Come. Come y come hasta que revienta, hasta que no puede más pero pasa un tiempo y sigue comiendo.
La gula es un pecado que todos cometemos y no hay excepciones, la gula habla del exceso del comer por comer, del hacer por hacer sin necesitarlo. La gula es como la cleptomanía que no lo necesitas pero lo haces. La gula es mala, todos nos vemos sucumbidos a ella siempre por algún alimento en concreto.
Me pierde el chocolate, no tengo hambre pero siempre me puedo comer un cuadrado de chocolate antes de nada.
Diría que la gula viene acompañada de muchos otros pecados como la envidia y la soberbia. Nos creemos a veces que por comer más somos mejores, que por comer más y mejor tenemos más calidad de vida y esto es mentira. Hoy en día se ha impuesto una sociedad consumista pero a la vez con unos cánones de belleza que superan los límites de la extremidad. O la extrema delgadez o la extrema curvatura.
A todas las personas, hombres, mujeres, niños y ancianos nos puede la gula siempre y en algún momento del día. Para la gula realmente no tengo una queja porque la gula es digamos el pecado que mejor se autorregula y con esto quiero decir que la gula se sufre en nuestras carnes, cuando nos pasamos al comer lo notamos cuando vamos a dormir, o cuando vamos a hacer otras cosas, el exceso sienta mal y se nota físicamente.
Ahora vienen tiempos de navidad lo que significa excesos y luego los posteriores arrepentimientos. Llegamos a una navidad donde comer es la única solución que nos podemos permitir a los problemas, llegamos a una navidad en la que nos vemos tentados por la televisión y los supermercados al consumo de bombones y turrones en exceso por tanto, se demuestra más a mi favor que todos los seres humanos somos débiles ante este pecado, somos personas que no vemos la salida a la gula, que comemos y luego lo pagamos caro pero aún así lo hacemos.
Esto es así. La gula está ahí porque se comete en un exceso preocupante pero su mismo pecado trae su redención. Persona que se deja llevar es persona que realmente paga caro las consecuencias.
Ahora bien, nosotros no tenemos el suficiente control de nuestras almas para redimirnos lo suficiente y siempre caemos en ese pecado una y otra vez. Es por eso por lo que este pecado está saciado y quiere más quiere más y más pecadores por gula porque no tiene nunca suficiente. Es una pescadilla que se muerde la cola.
Todos hemos dicho una y no más veces probaré tal cosa porque reventé aquél día. Y lo hemos hecho de nuevo. ¿Qué fue y qué os pasó?
A mi personalmente por gula por pura gula me dio hace 5 años un atracón de kikos, el fruto seco y me puse muy mala, al día siguiente y hasta hoy no he vuelto a probar un solo kiko.
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viernes, 3 de diciembre de 2010
Sin salida.
Siento otra vez demorar la entrada de la Gula pero es que si no escribo no puedo expresar lo que siento.
Esto es un grito ahogado, ya con leerme me ayudáis muchísimo y me dais valor.
Estoy como en la foto perdida.
No sé qué pasa conmigo, no sé si el problema lo tengo yo, no sé si el problema lo tienen otros conmigo. Mi intención no es para nada hacerle daño a nadie. Realmente intento no hacerle daño a nadie. Intento no tener enemigos, intento pedir perdón cuando sé que las cosas las he hecho mal.
De veras que lo intento pero todo sale mal.
Hoy tenía que haberme quedado en casa todo el día. Puede que me hubiera perdido mucho, puede que no hubiera estado lo suficiente con las personas que debía haberlo estado pero y si no he podido. Realmente no he podido, he querido estar pero no sé. Cometo fallos como todo el mundo, pero pido perdón no como otras personas que no están acostumbrados a hacerlo.
Siento fallar a la gente, sé que no siempre se puede estar pero bueno cuando realmente no puedo estar no me lamento tanto pero cuando puedo estar y no lo hago me siento culpable.
Supongo que soy humana, cometo errores y éstos me cuestan una consecuencia.
En breve la entrada de la Gula. Y la conclusión de los pecados capitales.
jueves, 2 de diciembre de 2010
Y?
Hoy me asaltan las dudas a la cabeza, hoy siento que le estoy dando demasiadas vueltas a mi cabeza inocente. Y es que me pregunto, bueno me he preguntado muchas veces las siguientes preguntas. No logro encontrar una respuesta adecuada y eso puede significar dos cosas, una es que no quiero responder y la otra es que tengo miedo de la consecuencia a la respuesta.
Pues bien, ¿Porqué realmente lo deja una pareja? ¿Cuál es el límite que debe pasar? ¿Cuáles son las razones que nos impulsan a decidir terminar con una relación?
Éstas preguntas cada día me atemorizan más, cada día me llenan de dudas y miedos.
Si quiero responder a estas preguntas como otra gente me ha dicho es porque no tengo claro tampoco lo que para mi significa una relación de pareja. Y puede que sea verdad. Intentaré definir lo que es para mi una relación pero no sé si entrará dentro de lo que está socialmente establecido.
Una relación de pareja para mi no significa entenderse al 100% pero sí al 95%, significa por ejemplo saber cuando el otro necesita cariño y cuando necesita independencia, significa alejarse cuando es necesario y ir corriendo cuando también lo es. Una relación no significa estar las 24 horas del día sabiendo del otro, una relación de pareja es cuando una pareja comparten sentimientos de afecto, de apoyo y de compenetración en ciertos aspectos.
Una pareja para mi es confianza plena en el otro, confiar al 100% y no ser celoso/a porque eso es primer síntoma de la desconfianza. Para mi una pareja es atracción, conexión y comprensión.
¿Qué pasa cuando la conexión y la comprensión fallan? ¿Cuando la comunicación reina por su ausencia? ¿Es eso un motivo para dejar una relación? Sé lo que todos pensáis, que hablando se soluciona todo pero y si se ha intentado solucionar durante mucho tiempo y sigue existiendo el mismo problema? Y si realmente es la comunicación lo que funciona independientemente de las demás cosas en una relación? Y si eso es la clave?
Son demasiadas preguntas tal vez.
Motivos para dejarlo, es la desconfianza, las mentiras, que te pongan los cuernos, que se sientan cosas por terceras personas, que se pase mal, que no se tenga ni pasión, ni conexión, ni ninguna de las anteriores. ¿Qué se debe hacer en estos casos? Decir adiós y echar a correr?
Y aún más qué pasa si decides que algo falla, decides que no quieres continuar pero algo te impide que lo digas, alguien te impide que des el paso... tal vez unos hilos invisibles... tal vez una vergüenza social de no ser el malo de la película.
Lo que tengo claro es una cosa, las personas hoy día no dejan relaciones, piden un tiempo. Porque saben que en ese tiempo encontrarán motivos suficientes para seguir o dejarlo definitivamente. Un tiempo a veces es síntoma de indefinido.
A veces pienso demasiado, recapacito y sigo pensando demasiado pero y si el paso correcto hay que darlo ya aunque no se sepa en qué dirección. ¿Nos colocamos una venda en los ojos?
P.D: Un pecado capital más y llegará mi conclusión general sobre pecar... Gracias!
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Soberbia or vanity.
Decirse a uno mismo, que es el mejor en todo y el mejor de todos.
La soberbia. Una persona con soberbia jamás podrá amar, una persona que es soberbia que tiene vanidad, jamás podrá encontrarse ayudando a otra.
Diría que es el peor pecado capital, que de este pecado capital derivan los otros y es verdad. La soberbia te hace mala persona, te hace egoísta, avariciosa, envidiosa, etc. Supongo que la soberbia es un mal que no se sabe llevar. Hay personas que han nacido para tener un ego inflado toda su vida y otras personas que se han ido haciendo con el crecimiento.
Ser una persona soberbia no ayuda porque jamás podrás saber lo que es el amar a alguien, el desear a alguien por encima de tu persona, la soberbia es mala porque el resto del mundo para la persona soberbia son sus lacayos. Cuando se habla del amor, de la pasión o del deseo siempre tienen que ser sentimientos mutuos, sentimientos compartidos y generados por algo bonito o mágico. La soberbia en este caso actúa de una manera muy sibilina. La persona soberbia jamás dará su brazo a torcer en una discusión, jamás antepondrá los deseos de su pareja antes que los suyos, jamás hará algo de forma altruista porque siempre se regodeará después. La persona soberbia no sabe lo que es tener amor a otra, no sabe lo que es pensar que otra persona es perfecta. Eso es el amor, saber que la persona que lo comparte todo contigo es perfecta para ti, porque te complementas con ella, porque tu rellenas sus fallos y viceversa.
La soberbia es un pecado que no todos cometemos, es un pecado cometido por las personas que no tienen identidad propia, que no son consecuentes con sus actos.
La persona soberbia necesita que siempre resalten sus cualidades sobre los demás, es más, necesita que su ego sea inflado a todas horas, porque sino no puede sobrevivir. Las personas con soberbia son personas frías, calculadoras, manipuladoras y bastante egoístas. La persona soberbia jamás se dejará vencer por el ego de otro.
Por otro lado, ¿qué pasa cuando la soberbia nos ayuda a crecernos como persona? La soberbia es un don cuando se trata de negocios, de estrategias y de méritos propios que realmente deben ser reconocidos. En algunos momentos de nuestra vida, sí, debemos proclamar con soberbia quiénes somos y de dónde venimos para que se nos oiga. Puede que una persona soberbia haya logrado muchas cosas pero lamentablemente no se me ocurre ninguna.
La persona soberbia no ama, por tanto, no siente una pérdida, la persona soberbia se siente única por tanto cuando comete errores intenta redimirse, la persona soberbia aprende de sus errores porque no se piensa cometiendo otros de nuevo. La persona soberbia quiere hacerlo todo bien para tener un reconocimiento social, la persona soberbia quiere ser envidiada, codiciada, odiada. La persona soberbia quiere que hablen de ella desde el infierno hasta el cielo. Está obsesionada con su exterior, con su interior y con sus habilidades y conocimientos. Así es la persona soberbia.
Como dije antes no todos cometemos éste pecado, las personas con la virtud de ser humildes jamás sabrán qué es lo contrario.
La soberbia es un pecado porque las personas jamás se pueden creer más que otras porque no tienen nada que les destaque de los demás. Todos podemos ser muy buenos o excepcionales en algo pero siempre habrá otra persona que lo sea aún más y nos tire por tierra todo aquello por lo que hemos fardado.
La soberbia nos destruye, nos hace competitivos, envidiosos y una serie de adjetivos que tienen como consecuencia la soledad y la pena de los demás. No crearemos odio en los demás sino, pena. Pena al ver que exigimos cosas que realmente no existen y eso es malo.
Desde mi punto de vista, éste es el peor pecado. Éste es el pecado que jamás quiero cometer. La soberbia nos priva del amor. Personalmente en los tiempos que corren todos debemos ser algo soberbios porque realmente si le damos todo hecho a la gente qué tendrán que buscarse, luego cuando nos den la patada no nos podremos quejar porque fuimos demasiado buenos con todos. No podemos ser en una sociedad que promueve la igualdad soberbios. Seremos ricos, pobres, ingleses, argelinos, españoles, mexicanos, argentinos pero nunca se podrá ser soberbio por estar en una de esas clases. Puedes estar orgulloso pero no cruces la linea.
El principio de todo vicio es la soberbia.
Don Bosco
Dime lo que crees ser y te diré lo que no eres.
Henry Frédéric Amiel
Contra soberbia, humildad, suspira el fraile. Contra soberbia, ¡rebelión! , gritamos los hombres.
Ricardo Flores Magón
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lunes, 29 de noviembre de 2010
Ira
Bienvenidos a mi pecado preferido después de la lujuria.
La ira es un pecado que puede ser controlado por muy pocos. Todos en algún momento de nuestras vidas hemos estallado y no precisamente de dolor, hemos estallado de rabia, de frustración, de ira. La ira es un sentimiento humano muy poderoso, la envidia puede conseguir grandes y nefastas cosas pero por ser el antecedente de algo, la envidia siempre viene provocada. La ira es en si una fuerza maquiavelica que te lleva a estados insospechados. La ira puede tener causa o causas o simplemente puede ser la manifestación de los sentimientos en ciertos momentos.
La ira altera tu realidad y te revela contra ella, te revela y te pone en contra de todo lo que odias o te saca de tus casillas.
La ira es muy mala porque necesitas ser una persona muy tranquila, muy apacible y muy sosegada para vencerla. A la ira se la vence con la paciencia, con la paciencia de ver la calma que viene después, el arrepentimiento y la derrota o las fuerzas agotadas.
La ira es sabia porque sabe cuando presentarse, la ira sabe sacarte de tus casillas, sabe desquiciarte, te tienta, te reta y te posee con una agil fuerza.
Con ira se mata, con ira se grita, con ira se llora, se salta, se pega, se siente, se daña, con ira se hacen cosas que jamás se harían. La ira viene por humillación, por frustración, por faltas de respeto o faltas al honor y las consecuencias de la ira pueden ser nefastas...
Todos hemos sufrido la ira alguna que otra vez, ¿porqué es pecado? porque siempre hay alguno que lleva la ira al límite, que convierte la ira en un vicio extraño del que no puede salir, que se convierte en objetivo de su obsesión y no encuentra la salida. La ira como pecado es para la persona que ve personas que faltan constantemente a su honor aunque sea mentira, la ira como pecado es las ganas de arreglarlo todo así, las ganas de enfrentarse a todo e intentar solucionarlo todo de esta simple manera. La ira puede llevarnos a derroteros que jamás nos pensaríamos pero no es bueno.
Dicen que hablando se consiguen muchas más cosas que con violencia y esto es cierto, con ira no se consigue nada.
Ahora bien, ¿qué pasa cuando la ira es la manifestación de la descarga de energía negativa? ¿Qué pasa cuando la ira es la motivación de algunos luchadores, la motivación de algunas personas para seguir viviendo?
Cuando un boxeador alimenta su ira, ésta le da una fuerza sobrehumana cuando parece que ha perdido la pelea. O cuando alimentamos la ira, nos dejamos atrapar por ella y logramos terminar algo que siempre dejábamos porque nos sacaba de quicio?
La ira puede ser malinterpretada y generalmente en muchos casos es mala. Me encanta este pecado y diré porqué. La ira diferencia a los hombres y las mujeres bastante bien, la ira para un hombre puede provocar locura, enajenación mental y más importante ganas de hacer cosas ilegales. En cambio, la ira en la mujer puede ser alimentada y luego será explotada por la boca, la mujer demuestra su ira con la palabra, con su habilidad para hacer daño con la palabra. La diferencia es radical y bastante certera, pero es así.
La ira te da una fuerza sobrenatural en momentos determinados, luego te la quita y te deja mostrar tu propia persona, entonces si te quedas al después verás realmente lo que esconde la persona. ¿Arrepentimiento u orgullo?
Una vez más depende de la persona que la ira termine siendo algo beneficioso o perjudicial aunque no deja de ser pecado y como éste debería ser erradicado, pero no podríamos vivir sin ira, ya que ésta en muchas ocasiones nos salva la vida.
domingo, 28 de noviembre de 2010
Avaricia
Yo diría que la avaricia está muy relacionada con la envidia. La avaricia es el deseo de siempre más y mejor, mucho más y mucho mejor hasta conseguirlo todo y más.
Es el querer más aunque no sirva para nada. El querer más aunque se tenga suficiente, el deseo de algo por encima de cualquier cosa y cuando lo tienes sigues sintiéndote igual que al principio, es la motivación por lograr tu meta lo que te mantiene vivo. Cuando lo logras pues a otro objetivo porque la adrenalina, la pasión y la fuerza usada para lograr tu deseo es lo que más te llena.
Puede que la envidia desemboque en la avaricia, puede que la avaricia sea el comienzo de los pecados en si, que todos estén relacionados y que sean unos consecuencias y causas de otros. O puede que la avaricia sea el arma usada por todos los magnates de los negocios.
La avaricia es un pecado porque ansías todo lo que existe y cuando lo tienes no te conformas porque quieres más. La avaricia es un pecado porque ha llevado a romper familias, a hacer daño para conseguir lo que quieres, a ir a límites insospechados por algo que quieres, a usar a otras personas que quieres por simple avaricia, pero el mero hecho de tener todo lo que deseas no te conforma porque quieres conseguir lo máximo y no para fardar de ello, que en este caso se convierte en la envidia, no, es para tener más para decirte a ti mismo todo lo que consigues a costa de situaciones, personas o actos que no son dignos. La avaricia es sutil, es fría, es asesina en serie, ladrona de guante blanco.
Este pecado entra muy en juego con el dicho "el fin justifica los medios" y la verdad creo que es por esto por lo que se considera un pecado porque la persona en cuestión obnubila su conciencia, se plantea una meta y trata de pasar por encima de todas las personas o cosas que se intenten poner en su camino. Esto es malo, porque no se debe conseguir las cosas que uno quiere por encima de todos.
La avaricia se toma victimas que realmente no debería tomarse, la avaricia ataca a las personas débiles, les desvirtúa la realidad y logra lo que quiere que las personas pierdan la cabeza, se obsesionen y a veces mueren en el intento.
Una chica se sentía fea, se sentía gorda y cuando todos la miraban por la calle sentía que todos se reían de ello. Esta chica se propuso un objetivo perder peso. La avaricia llegó, la miraba detrás del espejo, la avaricia comenzó a apoderarse de ella y ella comenzó a adelgazar, pero no era suficiente y lamentablemente es el final que esperáis, la encontraron muerta por pesa 25 kg y tener 20 años y medir 1'65.
Y la diferencia está en la persona que usa bien la avaricia y la persona que no. Un ejemplo que espero comprendáis es un ladrón que roba porque quiere un coche, roba dinero o roba un coche directamente. Y luego está la persona que quiere el coche más caro del mundo o que quiere otro coche y a diferencia de ello trabaja para ganar el dinero y poder comprarlo. ¿El fin justifica los medios? La persona avariciosa quiere más coches, quiere poder comprar más coches y monta un negocio, le sale bien y consigue mucho dinero para tener todo lo que quiera y de repente quiere más, quiere mucho más. Entonces intenta conseguirlo bien pero cuando ha logrado tener todos los coches del mundo se siente vacío
La avaricia ha motivado a una persona lo suficiente para lograr otro vicio, que no deja de ser vicio pero por lo menos podrá decir que es un vicio conseguido con sus propios méritos, aunque luego termine porque la persona avara se vuelva como todos los demás, un pecador.
La avaricia rompe el saco en este caso y al ladrón lo encarcelan, igual puede pasar con políticos que se pasan con desviar fondos a cuentas en paraísos fiscales, pero bueno en temas de política ese mundo está muy regido por los pecadores capitales.
Hay que ser avaro pero siempre en la medida justa.
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