viernes, 24 de diciembre de 2010

¿Cuál es la fórmula secreta?

Hoy quiero hablar de amores imposibles, de esperanzas que se alimentan y de personas que no paran hasta que consiguen algo con lo que posteriormente se escalabran. 




-Porque te quiero, por encima de cualquier motivo, por encima de cualquier razón que parezca oportuna, por encima de cualquier persona que se interponga en nuestro camino. Te quiero, te amo y lo sabes, la atracción, las ganas de no salir de la cama que tengo contigo no son normales, tengo ganas a todas horas de beber tus vientos, de beber todo tu aroma y sentirme preso de la ilusión que no para de acertar. Te quiero y viajaré hasta el fin del mundo y esperaré hasta que tu corazón quede libre pero por favor acéptame aunque espere 20 años por ti. 

-El problema lo tenemos ambos y sabemos que no se puede solucionar, no tenemos comunicación, nos va bien en la cama pero cuando salimos de ella realmente es tortuoso porque no podemos si quiera discutir en paz, sabiendo que nuestra vida se compone de lo de siempre. La realidad es que no nos comprendemos, que nuestra comunicación es solo sexual, que la vida tiene muchos derroteros y te empeñas en que siempre sea la misma historia. 

-Pero harán falta millones de obstáculos para separarnos, sé que no soy perfecto, sé que te hice daño, era un juego, me tomaba la vida en general como un juego. Quedé preso, preso en la cárcel más tortuosa, preso donde cada día mi vida se veía reducida, quedaba preso a cada instante, preso de tu cuerpo, de tu piel, de tu persona. 

- No podemos estar juntos y lo sabes. 

¿El amor lo puede todo? NO 
¿El amor lo perdona todo? NO
¿La pasión lo puede todo? NO
¿La pasión lo perdona todo? NO
¿La confianza lo puede todo? NO
¿La confianza lo perdona todo? NO
¿El compromiso lo puede todo? NO
¿El compromiso lo perdona todo? NO

Por separado son cualidades que no son nada, son cualidades buenas, separables, normales, que dan mucha fuerza a una persona pero no es todo. 
La mezcla de las cualidades, la unión de las características de las que hablo o la compenetración al 50 50 es lo que realmente lo puede todo. 




Conozco una frase sabia que es real, es una frase cierta, veraz y lo he podido comprobar en mis carnes. 
Es amor cuando dejas a la persona libre mucho tiempo y termina volviendo. Eso es amor. Esta frase siempre me ha conmovido. 
También hay otro dicho y es aquél que dice que el amor se produce cuando eres capaz de ser feliz sin tener que estar con la otra persona a todo momento. 

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Cartas del ayer.

Se quedaron tantas cosas en el tintero, se quedaron tantas palabras en pensamientos, se quedaron tantos adiós y tantos te quiero  en la carta por poner que simplemente esa carta a la que llamé corazón no estaba preparada para ser escrita. 

La tinta se traspapelaba, quedaba tan marcada que desde el sobre se podía vislumbrar su contenido, la tinta estaba húmeda y querías meterla en el sobre, enviarlo y sellarlo con la vela que más calor daba. 

Qué dolor al ver que toda mi vida estaba en un trozo de papel, qué dolor tan inmenso cuando descubrí que llegó tarde, la carta es personal, es sincera y la tinta que la bañaba estaba hecha con un cuidado especial. 
Esa carta que unió a tanta gente pero a nosotros nos separó, esa carta que decía lo que todos querían escuchar pero no lo que debían escuchar. Esas letras, algunas borradas por las lágrimas de un amante dolorido. Esas letras que pusieron su punto y final sin querer a una historia que se preveía.

Siempre hay miedo cada vez que recibes una carta, pero a día de hoy hay más miedo todavía cuando es escrita por puño y letra. 



Felices Fiestas!

lunes, 20 de diciembre de 2010

El valor de un te quiero



Te quiero.

Te quiero es una palabra mágica que cambia el mundo, te quiero es una palabra que une y desune a tantas personas que lo dicen de verdad como a las personas que lo dicen falsamente.

Tengo un pensamiento que ronda mi cabeza, una creencia y una esperanza de que esta palabra algún día termine con las guerras que hay en el mundo.

La palabra te quiero provoca una alegría, provoca una esperanza, una ilusión, magia y puede provocar que cambie la vida de muchas personas.

Te quiero cuando te lo dice tu pareja te alegra el día, te motiva, te sientes deseada y bastante bien contigo mismo. Ese te quiero sirve para superar distancias, para superar desconfianzas, infidelidades, rumores y malas acciones. El amor cuando es puro se reconoce a bastantes kilómetros.

Te quiero cuando se lo dices a un amigo puede provocar que este amigo confíe, que se sincere, que te acerques a él. El amigo que tienes te ayuda y con un te quiero se lo agradeces de alguna forma. El amigo que te dice que te quiere se ha dado cuenta de eso exactamente y siempre hay que agradecerlo.

El te quiero a una madre es decirle que lleva razón, que todo lo que ha hecho en la vida ha sido por y para tu bien, que jamás pretendía molestarte que jamás intentaba que sufrieras y de eso te das cuenta únicamente cuando pierdes a un ser tan querido. Por eso siempre antes de perder a nadie debes dejarle claro lo mucho que te importa aunque te cueste la vida.

Cuando tu madre te dice que te quiere es porque se siente muy orgullosa porque gritaría a los 4 vientos que tu eres su hija y porque farda de ti aunque no tengas nada por lo que fardar. Las madres no crean personas que ganen un buen sueldo y ya, no. Las madres crean personas autosuficientes, capaces de cuidar de si mismos, capaces de crear una vida, de proponerse unas metas y lograrlas. Una madre que te dice que te quiere también te está dando ánimos a seguir con un objetivo que te marcas. 

Un amor que te dice que te quiere puede que sea algo malo, porque los amores deben demostrarlo pero siempre decirlo ayuda mucho a todo. 

Para alegrar el día a alguien o hacerle saber que estamos que somos que sentimos y que padecemos lo mismo que ellos pues un te quiero nunca viene mal. Ayuda mucho a sentirse mejor, porque significa que te importa mucho lo que esa persona piense de ti, que te importa lo que esa persona quiere de ti, lo que necesita, l que sabe, lo que odia, lo que le encanta. 

Di un te quiero porque son dos palabras y 8 letras que pueden cambiar mucho. 

domingo, 19 de diciembre de 2010

Toca hacer balance



Enero de 2010: Un mes repleto de estrés tocaron exámenes, recuerdo que mi pareja en ese mes se sacó la licencia de caza y armas, recuerdo que fue un mes en el comí mucho, en el que estuve mucho tiempo muy sola, en el que me dejaron a mi aire y bueno saqué buenas notas.

Febrero 2010: Mucho frío, conociendo las notas, con mis amigos celebrando que terminamos los exámenes, recuerdo un cumpleaños bastante estupendo, recuerdo comenzar las clases de nuevo con buenas ganas, con nuevas expectativas y sensaciones de cansancio.

Marzo 2010: Otro cumpleaños, una amiga estaba mal con su novio, yo estaba peor y andaba en los brazos de otros desesperada por encontrar el amor, también anduve con el capricho de una persona más que imposible, recuerdo que fue un mes bastante malo, lloré mucho, me harté de pensar y bueno los trabajos de la universidad me agobiaban cada día más, mi amiga no se dejaba ayudar y no veía la realidad, y yo siempre estaba ahí. Fue un mes en el que empezó el calorcito los días de domingo. Fue un mal mes y no volvería por nada.

Abril 2010: Aniversario de pareja con discusiones pero una buena noche en general, digamos que andaba pensando en otras cosas y no me sentía del todo bien y con tu pareja achacando tus tonterías al estrés de los exámenes pues tampoco ayuda mucho. También en ese mes fue su cumpleaños y todo iba mejorando. Una amiga me dio un buen consejo y es que a veces hay que rememorar los comienzos de todas las relaciones porque ayuda a devolver un poco la ilusión. Y funcionaba, iba funcionando yo siempre atribuía las crisis a las épocas del año en las que me sentía mal en general, las mujeres somos muy inestables.

Mayo 2010: Empieza el calor, va en aumento y bueno empiezan los estudios, el estrés de los exámenes, de los trabajos, de la gente que te toca las narices porque son irresponsables, de personas que no se preocupan por los demás, etc. En este mes tuve muchos cumpleaños y otras tantas fiestas más de las cuáles tengo buenos recuerdos, con frío pero buenos al fin y al cabo. Me sentía apoyada y todo iba bien.

Junio 2010: A este mes lo llamo el declive, realmente fue el declive y el completo estallido de la bomba llamada agobio, arrepentimiento, culpa, presión, etc. Cuando creía que todo estaba montado me comienzo a agobiar con la presencia insistente y demasiado habituada de una persona y creo que fue lo peor. Me decliné hacia otra persona, comencé a confundir demasiados sentimientos, encima cometí un error y fue decírselo, pensé que solucionaría las cosas pero las empeoré, no tenía tiempo para rayadas y aun así no paraba de pensar, tenía los exámenes encima y una presión enorme pero por otro lado estaba tranquila. Con el calor en alza cambié mi cuarto de orientación para ver si me ayudaba, y lo hizo, lo cual lo aconsejo a todo el mundo. Aprobé todos los exámenes y con nota, aunque en el tema amoroso siguiera yendo en declive y recuerdo que en ese mes estuve demasiado tiempo en las paredes de mi casa. Con forme terminaba el mes me sentía más realizada, más clara con mis ideas, mas autodeterminada y a la espera de un verano de locura y desfase.

Julio: Con la consecuencia de las buenas notas y la consecuencia de la separación de la pareja por un tiempo venía el desfase, las salidas nocturnas diarias con los amigos y las preocupaciones se metían en los cajones para desearme buen verano y largarse por mucho tiempo. Julio solo tengo una palabra, genial, sublime, legendario, estupendo y maravilloso. Eso es más de una pero bueno.

Agosto: Seguía con mi plan de no hacer nada. Los primeros 15 días me lo pase genial, hice muchísimas cosas, tuve un cumpleaños, una feria y debido a ciertos contratiempos me uní más que nunca a mis amigos. Mis amigos me dijeron que no confundiera velocidad con tocino, que me replanteara las cosas y que fuera feliz ante todo. Ellos son sabios y bueno volví con mi pareja y en eso les tengo que dar las gracias. Llegaron los días que se aproximaban a septiembre y los estudios para recuperar dos asignaturas.

Septiembre: Mes de comienzos y de terminar amistades quebrantadas, mes de unirse más a los que quedan y mes de unirse más a la pareja.

Octubre: Mes encantador, de muchas experiencias nuevas, de pensamientos en la pareja de acercamiento a la pareja, a los amigos de feria de nuevo y de unirse más a una vieja amiga. Mes también de darse cuenta de que las personas están cuando se las necesita.

Noviembre: Mi mes, mes de clases, de mi cumpleaños con la gente que amo, de sentimientos y de compartir algo más que palabras y cama, de compartir vivencias, de compartir estupendas experiencias y de unirse más que nunca a la pareja. Las relaciones son montañas rusas y nunca mejor dicho un día te mueres de ganas por verlo y otro día no tienes ganas ni de hablar con la pareja. Es así por mucho que nos cueste admitirlo.

Diciembre: Llegó rápido, impensable y se va igual que llegó. Los días pasan volando. De este mes me quedo por ahora con los hermosos momentos vividos con mis amigos y con la pareja, dormir juntos, compartir la cama es lo mejor que hay pero darte cuenta de que eso se termina es lo malo. Me quedo siempre con lo bueno y ya habrá días para lo malo.

Ha sido un año bueno personalmente aunque a personas de mi alrededor no les haya ido tan bien. Nunca llueve a gusto de todos. 
Espero que el 2011 venga con mejores oportunidades y mucho desfase más del bueno.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Teoría del amor juvenil

Tengo una teoría.

Tengo 20 años y conozco a mucha gente de mi edad por suerte, tengo muchas amigas, las cuales tenían novios desde los 15 o 16 años. Es mi caso. Llevan y llevaban no sé que término usar unos 5 o 4 años con ellos y ahora se está dando una epidemia enorme de dejar a la pareja después de tanto tiempo.

Es por eso que he desarrollado una teoría que me da mucho en que pensar. La mayoría de mis amigas y conocidas han dejado a sus novios al cabo de 4 años y bueno a mi me quedan todavía unos cuantos meses para el 4º aniversario.

La mayoría de ellas me dicen que lo han dejado porque se han dado cuenta de muchas cosas, del cariño, de la no pasión, de la simple excusa estar por estar, etc. Siempre suelen dejarlo ellas a lo que dejan a la pareja bastante mal porque ellos no quieren dejarlas.
Entonces pienso, medito, analizo y saco mi conclusión. El primer amor. El primer enamoramiento que depende de las hormonas, las ganas y el entorno.

Todos tenemos un primer amor en la etapa más revolucionada y rebelde de nuestra vida. Como consecuencia de ese exceso hormonal que busca su lugar en nuestro cuerpo nos empezamos a fijar en las personas que tenemos a nuestro lado. Personas con las que compartimos clases, profesores, amigos, compañeros, vivencias, anécdotas, primeras salidas, etc. Pues bien he aquí mi teoría.

El primer amor no dura toda la vida, dicen que es el más fuerte, que es el mejor, el amor que más te hace sentir viva, el amor que te descubre los secretos de eso mismo del amor. Ese amor no dura porque nosotros mismos nos empeñamos en desvirtuar la palabra amor y cambiarla por la palabra amistad.
Cuando en realidad establecemos lazos con compañeros, vivimos sucesos nuevos y demás estamos creando lazos que los adolescentes confundimos. Confundimos la velocidad con el tocino y el amor con la amistad. Debido a la revolución de hormonas no se es capaz de distinguir porque el cuerpo nos dice una cosa y la cabeza otra. A la vista lo he tenido todo este tiempo. Cuando dejaban a sus parejas y me decían he dejado a tal pero somos amigos, claro siempre lo habéis sido lo que dejáis ahora es el sexo y el lazo más sentimental.

Esta descabellada teoría solo se cumple si eres adolescente, tu pareja tiene tu edad, tu pareja se halla en tu grupo, te enamoras de un chico o chica de tu círculo y al cabo de los años lo dejas. Es bonito porque es el primer todo pero luego pasa a la realidad y no es tan bonito como parecía son simples juegos de adolescentes.

Las excepciones que confirman la regla son chicas con chicos más adultos o viceversa. Chicos que son maduros emocionalmente y con 15 o 16 años ya saben lo que quieren.
Te quedan buenos recuerdos, te queda contacto con él pero nunca fue lo que pensaste. Es como la regla de oro, si no encuentras novio hazlo con tu mejor amigo.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Lo que no vemos.



Porque simplemente de una pequeña cosa no podemos imaginar ni percibir todo lo que esconde, porque simplemente de una persona no podemos imaginar lo que guarda en su interior. Las apariencias engañan y si te paras, esperas con paciencia y dedicas tu tiempo a mirar sin cesar termina descubriendo que en esta vida hay más razones por las que indagar en el lado misterioso que razones porque las que seguir descubriendo lo ya descubierto. 

Las paredes de cristal, el mar por encima pero no por debajo, la entera disposición de pararte a esperar está ahí pero muchos somos los que andamos con prisas, los que queremos que nos lo den todo hecho y con eso no somos personas de espera, somos personas de comenzar los libros por el final, de ver las películas que ya sabemos como terminarán, somos muchos los que nos conformamos con que creemos en lo que vemos. 

Pero lo que no vemos en muchos casos está ahí, delante de nosotros y por la mera prisa denegamos la espera. Al hacer las cosas con prisa no se disfruta, no se alcanza la belleza, el elogio de la lentitud. 

Tuve un maestro que me decía:" no por terminar antes haces las cosas mejor"

Es tan cierta esa frase que me da miedo. Ahora me doy cuenta con 20 años que las prisas no son buenas, que el querer llegar rápido a los sitios, que el no observar bien las cosas de nuestro alrededor nos hace perdernos inmensidades como la de la foto.

No nos percatamos hasta que queremos hacerlo que las cosas todas esconden su parte de mecánica, su parte de belleza, de lentitud, de esmero. Quién diría que debajo de un trozo de hielo se escondería otro más enorme. Todos sabemos que la base siempre debe ser sólida y mayor, pero acaso alguno ha visto esa base de la que hablo?

Con las personas, nos guiamos por el exterior por las prisas y no es bueno, pero hasta que no tenemos tiempo para pararnos a charlar con ellas no descubrimos lo que realmente son. Todos venimos envueltos, todos somos bombones de navidad, nunca mejor dicho, esperados a ser abiertos. Todos queremos que nos toque el mejor bombón pero con las prisas siempre cogemos el primero que vemos. De ahí que luego vengan las indigestiones. 

La imagen es simplemente maravillosa, la imagen defiende a capa y espada que la fragilidad, la lentitud y el detenimiento debe premiarse.

Ella recostada sobre sus piernas, él mirando al horizonte. El tiempo se detuvo porque ellos quisieron detenerlo. El beso que duró una eternidad los llevó al mismísimo cielo para bajar tras haber probado un bocado de nubes y sobrevivir a aquello. No tiene precio. 
Apartó un mechón de sus pelos de su ojo y ella pudo admirar la belleza del amanecer. 


miércoles, 15 de diciembre de 2010

Un punto de apoyo.

Hoy quiero abogar y dar un premio a las personas que al final del día solo tienen palabras bonitas, reconfortantes, algo picantes y bastante sinceras, palabras con preocupación dentro de ellas, palabras que denotan cariño y amor.



Las personas que al final del día nos regalan una sonrisa, un te quiero, nos arrancan buenos gestos, nos piden sonreír por ellos. Las personas que logran sacarnos buenas palabras del mundo cuando hemos prendido una cruzada contra éste. Las personas que se reparan a preguntarnos si somos, si estamos, si padecemos, si sentimos. 

Hoy un simple como estás ayuda, un simple todo va a ir bien aunque a través de la ventana vea como arde el mundo sirve, un simple te echo una mano, un simple estar callado pero en la presencia de esa persona. 

Las personas que hoy reparan en nuestros sentimientos, que se preocupan y que son pesadas. Las personas que nos escuchan siempre y nunca se hartan, las personas que están para las locuras, para las tonterías, para las penas y para las glorias. 

Puede ser el mejor amigo, la pareja, el marido, la madre, el padre, el hermano, la hermana, una persona vecina, un conocido, digamos que en esto de reconfortar no hay un patrón establecido.

Sabemos de sobra que no soluciona nada, que mañana cuando nos despertemos el problema sigue ahí, que al rato cuando nos volvamos a dar cuenta el problema sigue ahí, nos damos cuenta que las personas por mucho que intentemos ayudar con las palabras, pensamos que no sirve pero todo lo contrario porque de esas personas depende que te vayas a dormir con una sensación u otra. Diré que me encanta saber que por lo menos hay gente que se preocupa por mi, que me puedo sentir sola, que puedo querer odiar la vida y aun así habrá gente que me pregunte y quiera saber de mi.

Sentirse reconfortado a día de hoy es muy importante porque socialmente es estupendo, anima y enorgullece saber que se tiene gente ahí. Es como cuando lo vemos todo negro y de repente una de estas personas agrega un rallo de luz nimio pero importante y otra persona también hasta que logran pintar de color toda la oscuridad que poseías.

Hoy me iré a dormir pensando que las personas así son las que realmente merecen la pena y que tener a alguien así a tu lado es para sentir orgullo.