miércoles, 12 de diciembre de 2012

De capullos está el mundo lleno

Muchas veces dicen que quién la hace la paga y no hay dicho que sea más cierto que esto. Esta es la historia.

Me enamoré locamente de ti, me entregué a ti en cuerpo y alma y tu pasaste de mi de una manera exagerada, yo pensaba que eras así que pasabas de esa manera con todos pero cuando me di cuenta que esto no era verdad me quería morir. Entonces digamos que solo vivía por y para ti, te quería en mi cama, en mi casa, en mis pensamientos, en mi cuerpo... te quería de tal manera que no era normal.

Llegó el día en que mis lágrimas por ti se acabaron, me quede seca, exhausta, sin aliento porque no paraba de llorar por algo que quería pero que no podía tener.

Cuando comencé a rehacer mi vida, al cabo de mucho tiempo viniste a mi y yo me quedé pensando si estaba soñando. Tenía que ser fiel a mis principios, me dices que me quieres ahora?, que quieres algo conmigo ahora? Perdona? Me has visto cara de imbécil...

Me retorcí por dentro, me dio coraje, me frustre y así esto me ha hecho ser como soy, un poco perra, en el mal sentido. Me hiciste sufrir y me pides que te de algo que yo te rogaba ahora, cuando ya te he superado, en fin, es por esto que digo que quien la hace la paga porque yo sé que tu la hiciste y que la estás pagando sobre manera.

Contenta puedo decir que en este aspecto llevo el mango de mi vida, seré un poco hija de puta, pero es que no tengo la culpa de escarmentar y haber sufrido...

--La paz está en nuestra mente--

3 comentarios:

L87 dijo...

Hola Teologiades!
Eso es algo que suele pasar mucho... pasan de una, y tarde o temprano vuelven... ya lo dice el dicho "quien se va sin ser echado, vuelve sin ser llamado".

Todas las personas una vez que pasan por lo que pasaste tu, se vuelven un poco "malas"... y mientras se lo hagas pagar a quien te hizo tanto daño, me parece genial... pero cuidado con pagarlo con los nuevos que vengan, porque no se lo merecen.

Muchos besitos guapísima!

Gala dijo...

Sin duda alguna de capullos está la vida llena.
No te angusties ni pienses que eres mala persona por hacer lo que has hecho. Yo te aplaudo.
Hay que tener mucha fuerza de voluntad y quererse mucho a una misma para ser capaz de tomar decisiones de este tipo.
Parece sencillo, pero no lo es.
Así que yo, te aplaudo una vez más y te digo, olé tú!
Besitos mediterráneos.

Pilar dijo...

Si eso es ser mala, bienvenida al club.

Un abrazo