martes, 19 de julio de 2011

Preguntando se llega a Roma


Muchas veces esperamos que todo sea como pensamos que debe ser, muchas veces queremos que las situaciones perfectas surjan, que los escritos más hermosos se publiquen, que los amantes que más sufren sean felices al final de los cuentos. Muchas veces tenemos las expectativas de que los amigos cumplan, de que el trabajo nos llene, de que el sexo nos llene, muchas veces pensamos que cantantes son los que mejor cantan, que futbolistas son los que mejor juegan, muchas veces pensamos que las personas con las mejores habilidades para ciertas cosas se hagan a sí mismos y salgan al mundo siendo lo que ellos creen y quieren ser.

Otras muchas veces es todo lo contrario, los mejores libros no se publican, las mejores canciones quedan en el olvido, las personas que hacen bien su trabajo quedan desprestigiadas y muchas veces pensamos que la amistad, el sexo y el amor son cosas que van unidas y nos damos cuenta de que no, o que esas cosas nos llenan y nos damos cuenta de que no.

Nos engañamos a nosotros mismos, nos intentamos ponernos en el lugar del otro, utilizamos tecnicismos como que somos empáticos o que sentimos mucho y nos ponemos mucho en el lugar del otro. Realmente nos engañamos, sufrimos, pensamos y nos decimos que nos pusimos en su lugar para todo y no es así. Si escribimos un libro, pensamos que le gusta al lector, si trabajamos pensamos que le gusta a nuestro jefe, si cantamos pensamos en lo que le gusta a los críticos. Cometemos el grave error de siempre, el error que también tienen los políticos de hoy día y ese es el mayor error que solo nosotros solventaremos cuando lo queramos reconocer.

El error de hacer las cosas pensando en qué pasará, en qué pensarán y en sí les gustarán lo que hacemos. Para qué me voy a parar a preguntar las cosas cuando intuyo lo que puede pasar. Pues mal echo.

No debemos pararnos a pensar tanto, debemos ser claros, debemos preguntar a nuestra pareja lo que le gusta, a los lectores lo que les gusta, a nuestro jefe lo que les gusta, a nuestro público lo que les gusta, a nuestra familia y a nuestros amigos lo que les gusta. No podemos pretender acertar el 100% de las veces que intentemos ponernos en el lugar del otro, es matemáticamente imposible. Pero como nos hemos criado en la cultura de la autosuficiencia, hasta eso lo queremos hacer sin preguntar.

Bajo mi punto de vista se debe preguntar, siempre que se quiera hacer las cosas bien.
Deben los políticos preguntar a los demás sobre sus ideales, sobre sus acciones y pensar que creen que es lo que nos hace falta. Porque es imposible acertar y suelen acertar los novatos, pero oye, para ello tendríamos que estar todos los días poniendo a alguien nuevo a tomar las decisiones importantes tanto de nuestra vida como las del país.

En fin, pregunta y responde con sinceridad porque la vida te irá un poco más mejor.

9 comentarios:

Pilar dijo...

Todita la razón, preguntando se llega a todas partes, pero precisa cuarto y mitad de humildad y debe estar carísima.

un saludo

Lau dijo...

exactamente cierta tu entrada, me gusto.. saludos...

hEto dijo...

Pues a mí nunca me has preguntado si me gusta o no como te despides cuando me comentas.



Y mira que te he tirado ladrillazos para advertirte que me encantaría algo más calido que un congelado : Saludos!!.



Claro que como yo no soy humano ...







Saludos.
:)

Mónica87 dijo...

Muy buena entrada!
Muchas veces nos comemos la cabeza intentando agradar a otra persona... con lo fácil que sería preguntarle directamente!!!
Besitos!

CreatiBea dijo...

El camino sería mucho más fácil. En marketing hay que hacerlo, desde luego. Y en la vida personal, necesario también.

Buena reflexión

CreatiBea dijo...

El camino sería mucho más fácil. En marketing hay que hacerlo, desde luego. Y en la vida personal, necesario también.

Buena reflexión

Gala(tea) dijo...

A mi me parece que no siempre es apropiado preguntar.
Hay ocasiones en que si lo que pretendes es garantizar el éxito de la acción es quasi necesario, pero solo si va dirigido a una persona en concreto...
Cuando haces algo para la globalidad, como por ejemplo un post no puedes preguntar a los lectores que les gusta, simplemente has de hacer lo que a ti te gusta... de opiniones distintas encontrarás mil y nunca será al gusto de todos...

Preguntar si es a nivel individual...sino... haz como quieras...acaso algun escritor o poeta preguntó alguna vez que libro debia escribir?
Es un riesgo que has de asumir...

Un beso.

galmar dijo...

Totalmente de acuerdo!! Y con Gala(tea) también :)
Un besoteeee!!

AdP dijo...

Cierto, el problema no es que los demás no cumplan las expectativas que nos habíamos creado en torno a ellos, el problema es tenemos tendencia a ser demasiado idealistas, y después pasa lo que pasa...

Saludos.