miércoles, 22 de diciembre de 2010

Cartas del ayer.

Se quedaron tantas cosas en el tintero, se quedaron tantas palabras en pensamientos, se quedaron tantos adiós y tantos te quiero  en la carta por poner que simplemente esa carta a la que llamé corazón no estaba preparada para ser escrita. 

La tinta se traspapelaba, quedaba tan marcada que desde el sobre se podía vislumbrar su contenido, la tinta estaba húmeda y querías meterla en el sobre, enviarlo y sellarlo con la vela que más calor daba. 

Qué dolor al ver que toda mi vida estaba en un trozo de papel, qué dolor tan inmenso cuando descubrí que llegó tarde, la carta es personal, es sincera y la tinta que la bañaba estaba hecha con un cuidado especial. 
Esa carta que unió a tanta gente pero a nosotros nos separó, esa carta que decía lo que todos querían escuchar pero no lo que debían escuchar. Esas letras, algunas borradas por las lágrimas de un amante dolorido. Esas letras que pusieron su punto y final sin querer a una historia que se preveía.

Siempre hay miedo cada vez que recibes una carta, pero a día de hoy hay más miedo todavía cuando es escrita por puño y letra. 



Felices Fiestas!

4 comentarios:

Dionisio dijo...

No me lo puedo creer, no te seguia! Bueno, ahora sí que te sigo. Un placer leerte, como siempre, y mil gracias por la infinidad de comentarios que me has dejado, de verdad, se agradece.

silvia dijo...

Awww amo este texto como todos lo que has escrito Demaziado me encanto me eh enamorado de tu texto jejeje tantas palabras que queria escribir ams se quedaron en el tintero ;)
:D Felices fiestas para ti tambien pasate :D

:) dijo...

Yo creo que no todas las cartas tienen por qué dar miedo. Pero sí, algunas... puede que sí.
¡Las de Navidad son las mejores! :D

.A dijo...

cosas que no nos dijimos..
escritas en papel quedaran..