miércoles, 19 de enero de 2011

El sonido de una lágrima

Te amé y todo lo que resulto de lo nuestro fue maravilloso, tardes sin terminar, amaneceres que no llegaban, helados que no se acaban, paseos que nunca llegaban. Pasar los días contigo era cómo volver a sentirme parte de la vida, parte de algo que jamás pensé que tendría aquél valor. La vida es efímera, la vida tiene límites, tiene final y yo me preocupaba demasiado en lo que sería el mañana. No disfrutaba, no vivía en la realidad. Contigo fue distinto, me hiciste darme cuenta que las personas que nos cerramos somos más infelices. Es por eso que te di mi alma, que te grité a los 4 vientos lo que esperaba de ti, es por eso que me llamaba a mi misma la luchadora, la vencedora de tu corazón. 

En aquella habitación dónde solo estábamos tú y yo, solo nosotros dos lo escuché. El sonido de una lágrima y no era de tristeza. Fue el hermoso sonido que jamás había escuchado antes. Es simplemente la realidad de como en un segundo y por un hecho nuestra vida puede cambiar. Todo es efímero y estos temas más. Hay que saber aprovechar cada minuto y hacer un resumen con lo vivido. 

5 comentarios:

Pilar dijo...

Cuando la felicidad te colma, rebosa por los ojos. Y descubres que significa eso de llorar de emoción, y es un regalo único.

Precioso

Mónica87 dijo...

Precioso :)
hay que saber disfrutarlo y aprovecharlo cuando se puede...
besitos!!!

Agus dijo...

me gusto el titulo del blog, y tenes toda la razon con la entrada, hay que aprovechar cada instante de la vida :)
Saludos :D

CreatiBea dijo...

Es una de las cosas más satisfacctorias y que llenan muchísimo: llorar de emoción.
Preciosa entrada.

Alice dijo...

Hay pocas emociones que sean tan auténticas como ésa... Ojalá hubiera más lágrimas así.

Hace tiempo que no leo nada tan bonito, en serio.