sábado, 20 de noviembre de 2010

Amistades peligrosas.

Estoy muy harta ya de niñateríos, de gilipolleces, de gente que se enfada y te odia de por vida por asociación y de gente que no tiene nada que hacer y se dedican a joderle la vida a los demás.

He superado una batalla de la que he salido bastante escaldada, me duele saber que personas que un día dijeron que me querían me están eliminando de sus vidas como si de simple papel se tratara. Trituran mis recuerdos, mis buenos momentos, me hacen cada vez más daño y encima le hacen daño a un corazón que estaba ya dolorido. Siempre me decían y se metían conmigo porque no tenía amigos que duraran. A donde llega esto, que saco en clave de esto. Los palos más duros que te da la vida es cuando te quitan a alguien a quien quieres o cuando hacen demasiado daño a la gente que quieres. Esto es una guerra de la que nunca fui partidaria, es una guerra en la cual me hallo en mitad, es una guerra en la que soy la víctima y también la verdugo.

Sentimientos de dolor, ira, arrepentimiento, tristeza se apoderan de mi corazón para manifestarse en forma de lágrimas. Me duele, el corazón me duele porque la parte que ponía amistad se hallaba herida y después de 5 años intentando sanar cuando por fin la notaba firme, cuando por fin notaba que estaba brotando de nuevo la confianza, me destruyen esa parte, la hacen añicos de una forma tremendamente dura.

Me duele en el alma, me duele porque creé una personalidad a la que le importaban poco los demás, creé una persona fría calculadora y a veces me odiaba a mi misma por sentir cosas por los demás. Por ser sincera y reconocer que echaba de menos a quién no debía. Creé la historia de mi vida y se iba cambiando porque me dieron seguridad, me dieron confianza, me dieron esperanza. Supongo que es cierto, que de todo se aprende pero duele. Sé que aprenderé de esto, sé que ahora me duele pero que tarde o temprano será simplemente un amargo recuerdo. Sé que esto iba a llegar pero me pilló en la trinchera cambiando los cartuchos y no me dio tiempo a pegar un tiro.

Esto duele mucho, es la sensación de no poder hablar a las personas que te importan, es la sensación de no saber nada de sus vidas, es la sensación que tienes cuando te despiertas por la mañana y vas al patio, sales descalzo y ha nevado, notas el frío y doloroso tacto de la nieve en tus pies.

Hoy me siento mal, odio las peleas, me consumen toda la energía que tengo. No soy persona de matar a nadie ni de enfrentarme a nadie, me supera todo mucho, demasiado diría yo y solo soy buena con los videojuegos de matar porque otra cosa no.

En fin, me dicen que mañana lo veré todo de otro modo y eso espero. Esta noche ya me ha dolido bastante y creo que no puedo más. Cuando te hacen daño así tan de golpe y te dan porrazos así tan de repente te sumerges en una oscuridad en la que no sabes cuando saldrás de ella. Es bueno pero tampoco tanto, despiertas de manera brusca y te duele la caída pero supongo que es la historia de nuestra vida.




Y uno a uno voy recogiendo los pedazos porque uno a uno los quiero pegar. Qué gran lástima que no tenga pegamento, qué gran pena que no tenga quién lo vaya a buscar. Esta es la historia de mi vida, siempre buscando pedazos e intentado pegarlos.

4 comentarios:

Mónica87 dijo...

Como muchas de tus entradas: super triste!

Las relaciones son asi, a veces mueren de una manera muy injusta. Los amigos reaccionan de maneras que no nos esperamos.

Es normal que estés triste.
Los amigos vienen y van... los que importan son los que se quedan. Los nuevos que llegan...

Besitos!

Pilar dijo...

A veces quienes nos roedan forman parte de la coraza que nos cubre y apesar de abrazarnos con cariño, nos impiden crecer, la salir de la crisálida el capullo de rompe, pero puede la mariposa sentir dolor por lo que dejó atrás.
Eleva el vuelo, en las ramas más altas hay otros como tú, esperandote.

Irenee dijo...

Yo tambien estoy harta de esas niñaterias créeme...
Genial entrada!

La gata dijo...

Precioso post... aunque tan triste...!!
Es muy duro ver cómo una amistad se rompe así, cómo alguien a quien le diste tu confianza, tu cariño, tu amistad, etc. te traiciona, tira esa amistad, esa confianza a la basura. No la valora.
Eso destruye a cualquiera.

Pero al menos, ya sabes quién es esa persona y cómo es. Ya la has desenmascarado y no volverá a engañarte ni a jugar con tus sentimientos.
Esa gente no son amigos, son falsos a migos, que como llegaron, se van.
Aunque duele, claro que duele.
Pero los amigos de vernad, esos se quedan a tu lado, y eso es lo que importa.
Y como he leído por ahí: están también los amigos que vendrán para quedarse.

Un beso y ánimo!!! :)