lunes, 24 de mayo de 2010

EL TIEMPO

El tiempo para unos pasa muy rápido y para otros muy lento. Obviamente depende del día en el que te encuentres y de tu estado de ánimo como pases el día y como pase el tiempo en tu vida. A rasgos generales el tiempo pasa rapidísimo un día nos levantamos y nos damos cuenta que ya no somos unos chiquillos, que tenemos responsabilidades y que somos mayores, que nos hacemos mayores y nos preocupan cosas que de niños eran insignificantes.

El tiempo. Se convierte en nuestro amigo cuando nos lo pasamos bien y se convierte en enemigo cuando no.

Mi respuesta. Para mi el tiempo es un juez inapelable que pone a cada uno en su sitio y que siempre hace justicia. No me declaro religiosa, ni me gusta la política pero creo en el destino y en la justicia porque no hay mejor ni mayor justicia que el tiempo.

Quiero verlo así: Somos humanos, pensamos que el tiempo nunca está de nuestro lado. Cuando tenemos que realizar un informe, un trabajo, un esquema, una presentación, un examen, una prueba psicotécnica decimos siempre que no tuvimos tiempo suficiente o por lo menos alguna vez en la vida lo hemos dicho. Cuando tenemos una cita, una quedada, un cumpleaños, una boda, una cena de gala decimos por el contrario que el tiempo pasa despacio, más despacio que el paso de un caracol, se nos hace eterno la llegada del evento y por el contrario cuando el tiempo llega pasa volando, pasa tan rápido que no nos damos cuenta, cerramos los ojos y al abrirlos el evento que esperamos con tanto entusiasmo. Ello ocurre porque no sabemos apreciar el tiempo, no sabemos pararnos cuando vivimos las cosas, no sabemos disfrutar de nuestro tiempo, del tiempo que nos da la vida, nunca nos hacemos conscientes de que puede que el día siguiente conduciendo o yendo por la calle tengamos un accidente y se nos acabe el tiempo. Por otro lado pienso que si unas veces pasa despacio y otras veces pasa tan rápido es porque tiene que pasar así. Nosotros manejamos nuestra percepción aunque a veces ésta sea errónea.

El tiempo hace y deshace lo que logra hacer.

No debemos obsesionarnos con el tiempo ya que éste existe y radica en nuestra vida diaria porque es infinito, común y regular. Debemos disfrutar de lo poco que tenemos que aunque sea poco es nuestro y eso nos hace felices. Y siempre que esperemos algo intentemos esperarlo ocupando nuestra mente con algo que nos distraiga y que nos haga la espera más corta

Siempre intentamos matar el tiempo y no nos damos cuenta de que el tiempo es él que nos termina matando...

5 comentarios:

Sí es lo que parece dijo...

Muy acertado todo lo que dices, pero yo no puedo evitar sentirme consumida por el tiempo, cuando agurado ansiosa ese día, cuando no puedo controlar mis nervios esperando esa noticia que parece no llegar, esos días que parecen andar hacia atrás. Se que solo es mi percepción se que debería evitarlo y podría, pero hay veces que me cuesta relajarme y dejarme llevar por el tiempo.

Saludos, muy bien explicada tu teoria

teologiadeS dijo...

Gracias. Pues intenta relajarte que por lo menos no digas que no lo intentaste. El tiempo cuando queremos se pone de nuestro lado, solo cuando queremos aunque pensemos lo contrario
Saludos

Mandarina López dijo...

En la entrada anterior hablabas del miedo, y en esta del tiempo. Creo que más de uno tenemos realmente miedo al tiempo. Quien quiera que lo maneje, tiene en sus manos el mayor poder de todos. Alguien maneja el tiempo, nosotros simplemente lo aprovechamos. O no.
Besos :)

teologiadeS dijo...

eres sabia en eso!!!

Mandarina López dijo...

:)