miércoles, 16 de junio de 2010

Aparecer para hacer daño...



Mira, valga la redundancia porque ni siquiera sabes que esto existe, no sé qué es lo que quieres de mi, no sé realmente qué es lo que ganas con esto, no puedo con esto por un minuto más.

Tomé aquella decisión no esperaba que la entendieras, no esperaba que la quisieras entender, no esperaba que estuvieras con forme, solamente, pobre de mi, esperaba que la respetaras y me dejaras en paz, déjame vivir la vida que he elegido. Si quiero estar aquí, si quiero hacer esto no necesito que haya alguien que esté recordándome todo el puñetero tiempo, cada día que pasa no quiero que me recuerdes el daño que te hice porque es doloroso. Es doloroso para mi y es doloroso para todas las personas que están a mi alrededor, ya te ha dicho que no puedo esperar que lo comprendas, jamás pude esperar que lo comprendieras pero lo hice y no puedo volver atrás y además no quiero volver atrás no quiero volver a abrir esa época de mi vida, atrás la dejé.

Hazte un favor y déjala tu también atrás. No quiero hablar contigo si quiera porque no puedo porque todavía es doloroso para mi, es una daga, un cuchillo, una puñetera espada afilada por el puñetero diablo que te la dio el día que le dijiste que con ella me atormentarías.

No es justo. Yo he avanzado, me he dicho a mi misma que ya no es tiempo para nosotros que no debemos hablar más que no tenemos que vernos más que me estabas matando y ahora te estoy haciendo daño yo y me duele pero es así. Lo he decidido así no puedo pedirte que lo entiendas por enésima vez solo quiero que lo respetes.

Hice mal dejando de hablarte. Hice mal dejando que pensaras que me había muerto o algo por el estilo, he hecho mal pero lo he asumido porque es mejor así.

¿Qué crees, qué osas a pensar de mi, qué necesitas de mi, qué te puedo dar? No quiero pensar en eso, no quiero saber nada y cada segundo que pasa, cada segundo que me acuerdo de ti quiero coger el teléfono, llamarte, preguntarte por tu estado y preguntarte por tu vida y tus días.


Quiero y no puedo simplemente no puedo porque está mal porque lo mio contigo es obsesión y no amor, algo que tu confundiste. Obsesa de tus gestos, tus buenas palabras, mi ingenuidad. No puedo estar enamorada de ti y no es auto convencimiento es simplemente que paso las horas del día pensando en mi novio y no en ti. Te equivocaste y me confundiste porque estaba deprimida y por eso hiciste que cometiera errores.

Ya está bien, no me presiones más, no me pidas más, no puedo darte nada. Quieres sexo y no puedo darte eso, quieres amor y tampoco puedo dártelo porque mi amor es para otra persona que me corresponde y a la que correspondo. Te mereces lo que tienes y es bueno, ella te merece más que yo.

Siento haber dejado de hablarte, pero hoy he sabido de ti porque te empeñas en hacer que me duela, te empeñas en que no pueda si quiera olvidarme de ti. Libera esta presión que tengo, deja que pueda hacer mi vida de forma normal por favor.

Me quieres para ti solo pero luego dices que no dejas a tu novia... Yo lo he dejado y aún así no la dejaste. Me dio otra oportunidad y me di cuenta de lo que realmente quiero. Lo quiero a él, quiero que confíe en mi. Quiero que me quiera y ame porque yo lo amo y lo quiero, así que deja por favor de intentar hacerme tuya porque no lo conseguirás. Tu palabra no vale para mi absolutamente nada...

¿Porqué siempre me haces tanto daño? ¿Porqué muestras un ápice, unas ascuas, unas astillas para prender de nuevo el fuego ahora? No vas a saber más de mi y no quiero que me sigas más.

Un día te quise y al otro me di cuenta que no vale tu palabra ni tu amor.



1 comentario:

Sí es lo que parece dijo...

Valiente es la palabra que define esa actitud. Lo facil de dejar arrastrarse, pero lo difícil y lo conveniente es decir NO, porque no lo deseas así, porque tu has puesto el fin y el limite.

Me ha gustado mucho esta entrada.

pd: ya si lo leo bien, hay veces que el texto me aparece, en la parte derecha de tu blog, en la zona sombreada gris